El primer ministro de Ucrania culpó a la policía de los 46 muertos de Odesa
Si las fuerzas de seguridad hubieran funcionado, esos terroristas deberían haber sido neutralizados, dijo Arseni Yatseniuk.


El primer ministro interino de Ucrania, Arseni Yatseniuk, responsabilizó a la policía de la muerte de 46 personas en Odesa durante los violentos choques entre partidarios de la unidad de Ucrania y manifestantes prorrusos y el posterior incendio de la Casa de los Sindicatos, y anunció una investigación de la fiscalía general para encontrar “a todos los cabecillas e instigadores”.
Yatseniuk hizo estas declaraciones en la ciudad del mar Negro, de mayoría rusófona, durante una reunión con activistas en la que repasó los incidentes que desencadenaron la tragedia, una nueva fase en el agravamiento de la crisis que vive el país desde la revolución del Maidán, en febrero pasado.
“Si las fuerzas de seguridad hubieran funcionado, esos terroristas deberían haber sido neutralizados” para evitar el baño de sangre, dijo Yatseniuk en referencia a los supuestos instigadores de los disturbios, “agentes externos instigados por Rusia y elementos procedentes de la región separatista [moldava] de Transdniéster".
Poco antes en declaraciones a la BBC, el jefe de Gobierno interno había señalado que numerosos cadáveres hallados en la Casa de los Sindicatos eran de personas nativas de esta región moldava de mayoría rusa autoproclamada independiente. La inacción, cuando no supuesta connivencia, de la policía hacia los radicales prorrusos ya fue subrayada por el presidente interino, Alexandr Turchínov, al constatar la incapacidad del Estado de hacer frente a la revuelta en el este del país.
Kiev acusa a la policía local de Odesa de incapacidad a la hora de mantener el orden público e inacción para impedir los choques durante una marcha por la unidad de Ucrania celebrada en la ciudad del suroeste y reventada por radicales prorrusos, en la que también se mezclaron hinchas de dos equipos de fútbol rivales. Los segundos se refugiaron en la Casa de los Sindicatos, que fue atacada con cócteles molotov por los unionistas, si bien numerosos testigos aseguran que se produjo un intercambio de proyectiles incendiarios entre ambas partes.




