Internacional

48 cadáveres fueron encontrados en 25 fosas de un mismo municipio mexicano

Estos hechos ocurridos en La Barca, limítrofe con el Estado de Michoacán, se suman a casos como el de una familia que fue asesinada a balazos esta semana, incluyendo a dos menores.

El municipio de

, limítrofe con el Estado de Michoacán, en México, se convirtió en un cementerio clandestino. Desde hace dos semanas, el nombre de este pueblo de alrededor de 60.000 habitantes ha estado presente a diario en la prensa local por un triste motivo: el hallazgo de 25 fosas de las que hasta la fecha, se han recuperado 48 cadáveres.

Las autoridades llevan a cabo un operativo en la zona para rescatar los cuerpos y trasladarlos a los servicios médicos forenses. Allí se les practicarán las pruebas para determinar las causas y el momento de la muerte. Ya hay 37, y “hasta el momento no se ha identificado ninguno de ellos”, aseguran.

Los cadáveres fueron encontrados casi por casualidad. Inicialmente, se buscaba a dos policías ministeriales que habían desaparecido. Como consecuencia de las investigaciones la fiscalía detuvo hasta a veinte policías municipales. “Fueron ellos los que detuvieron a los dos ministeriales y los entregaron en La Barca, supuestamente, a un grupo de personas pertenecientes al cartel Jalisco Nueva Generación”, asegura la investigación.

En los últimos meses la violencia ha aumentado en el contiguo estado de Michoacán, por la presencia del cartel de Los Caballeros Templarios y los llamados grupos de autodefensa –civiles levantados en armas para combatir por su propia mano al crimen organizado-.

Mientras Michoacán libra su batalla, otras zonas replican las muertes. El domingo 17 fueron halladas en el Estado de Sonora, al noroeste mexicano, otras dos fosas con ocho cadáveres y este martes, de madrugada, cinco miembros de una misma familia, entre ellos dos menores de edad, fueron asesinados a balazos en una colonia ubicada en los suburbios de la ciudad de Reynosa, en Tamaulipas.