EEUU afirmó que antes de actuar en Siria buscará más pruebas del uso de armas químicas
El presidente norteamericano, Barack Obama afirmó que se encuentran evaluando las pruebas contra Siria antes de ordenar la acción militar tras corroborar que el régimen de Bachir al Asad utilizó armas químicas en la guerra civil que sostiene contra grupos rebeldes.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama decidió acumular más pruebas y argumentos antes de ordenar una acción militar ante la grave crisis abierta por la denuncia sobre el uso de armas químicas en Siria.
Según anunció el jueves 26 de abril la Casa Blanca, Estados Unidos trabajará con Naciones Unidas, con los países aliados y con la oposición siria para corroborar los datos aportados por los servicios de inteligencia, proceso para el que no se estableció un plazo determinado, pero se cree que está condicionado por presiones que el presidente comenzó a recibir desde el Congreso.
“Este no es un problema que se va a resolver de la noche a la mañana”, afirmó Obama durante una entrevista con el rey Abdullah de Jordania. “Lo que tenemos ahora es un informe de inteligencia que no precisa cuándo o cómo fueron usadas esas armas”.
En agosto del 2012 el presidente de Estados Unidos afirmó que la utilización de armas químicas era una línea roja que el régimen de Bachir al Asad no podría cruzar. Sin embargo, tras el informe de los servicios de inteligencia que indicaron que esas armas ya fueron utilizadas, Obama consideró que aún no son suficientes antecedentes para actuar de inmediato.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, afirmó que tienen "algunas pruebas, pero necesitamos más”, “es la forma responsable de actuar en un asunto de esta trascendencia” y corroboró que no se marcó ningún plazo para terminar de revisar los antecedentes, “al presidente lo que le interesan son los hechos, no vamos a establecer un límite de tiempo para llegar a esos hechos”, afirmó.
Cualquier tipo de acción militar en Siria implicaría gran complejidad y múltiples riesgos. La imposición de una zona de exclusión aérea exigiría, como ocurrió en Libia, ataques previos para eliminar las defensas sirias.