Hungría aceptó corregir su ley de prensa si Bruselas se lo exige
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aunque rechazó las críticas de Francia y Alemania sobre la polémica ley mordaza, dijo que si su país no tiene "razón, lo aceptaremos y corregiremos".
La presidencia húngara de turno de la Unión Europea arranca lastrada por el debate sobre la polémica ley de prensa que entró en vigor el pasado día 1º. La agenda europea quedó eclipsada por una cuestión tan sensible en Europa como el de la libertad de expresión. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, rechazó las críticas de Francia y Alemania sobre la polémica ley mordaza. "Desafío a cualquiera a encontrar algo en nuestra ley que no esté en las normas de otros Estados miembros", manifestó Orban con tono contundente durante una reunión con corresponsales europeos.
El líder conservador, que dispone de una mayoría de dos tercios en el Parlamento, mostró, no obstante, su disposición a rectificar el tiro pero con condiciones al señalar que "si la UE inicia un procedimiento lo aceptaré". Y precisó que si el procedimiento muestra "que no tenemos razón, lo aceptaremos y corregiremos". "Formamos parte de grupo y son las reglas del juego", añadió. De todos modos, Orban reconoció que "había empezado con mal pie".
Orban advirtió que "el principio más importante de la UE es el de no discriminación", por lo que Hungría no aceptará un trato discriminatorio y solo modificará la ley si otros países con legislación similar lo hacen. "No puedo imaginar", dijo, "una situación en la que se diga que tal aspecto de la ley húngara debe cambiarse mientras que el mismo aspecto en otros países no tenga necesidad de ser cambiado". Orban aseguró no sentirse afectado por las críticas que le compararon con Hitler, Mussolini o Putin, y se proclamó defensor de la democracia. "Es nuestro bebé, que hemos creado y desarrollado tras la lucha contra el comunismo", dijo tras mostrarse dispuesto a aceptar las consideraciones de Bruselas.




