Golpe en la mesa: Javier Castrilli decidió dar de baja a tres árbitros del fútbol chileno
El presidente del referato nacional argumentó que "a mí me trajeron para tomar decisiones, para mejorar la actividad", sostuvo.
Los cambios siguen y no se detienen. Durante la tarde de este jueves, el presidente de los árbitros chilenos, Javier Castrilli, tomó la drástica decisión de dar de baja a tres jueces nacionales argumentando un cambio generacional.
En conversación con La Tercera, el mandamás de los árbitros nacionales esgrimió que: «en virtud de lo que vengo señalando desde el inicio de la gestión, todos aquellos que guardan los archivos tienen oportunidad de remitirse a eso», partió diciendo sobre la salida de Patricio Blanca, Omar Oporto y Raúl Orellana.
«Yo advertí la necesidad de generar un cambio generacional en el arbitraje chileno. Darle la posibilidad a la sangre joven de poder proyectarse. De la misma manera, tenemos que pensar en un arbitraje chileno con una estatura de competencia en el mismo nivel que están dirigiendo. Uno piensa en árbitros de 30 o 32 años que lleguen a instancias superiores del fútbol internacional», complementó Castrilli.
Agregó además que: «tenemos que bajar el promedio etario. Obviamente, que eso lleva a la decisión triste y dolorosa de tener que tomar medidas que son antipáticas que afectan a todos los que recorren el camino arbitral. Se lo comunicamos a tres de ellos en virtud de sus antecedentes. Tomé la decisión de no tenerlos en cuenta en el futuro», argumentó el ex juez.
[dps_related_post ids=»4977500,4977424″]
Sobre la salida en específico de Patricio Blanca, Omar Oporto y Raúl Orellana, Javier Castrilli aseguró que: «estos árbitros son dados de baja por edad y rendimiento. Blanca estuvo dos años en Primera División en gestiones anteriores y ellos también decidieron bajarlo de categoría», dijo.
«Es un muchacho que ya tiene 40 años y por edad no podemos seguir trabajando en él. Nosotros queremos árbitros internacionales y esa falta de proyección nos lleva a tomar estas medidas. Yo no me enteré de lo que habló en la radio. Me hicieron notar que hizo una referencia sindical y yo no tengo nada que ver con ellos. El caso de Oporto también fue por edad y rendimiento. Han demostrado que no llegamos con los tiempos necesarios para reeducar esas conductas», complementó el mandamás de los jueces.
De esta manera, Patricio Blanca, Omar Oporto y Raúl Orellana se suman a las salidas de César Deischler, Christian Rojas y Eduardo Gamboa: «a mí me trajeron para tomar decisiones, para mejorar la actividad. Nosotros estamos permanentemente evaluando la actividad. Los 170 hombres que pertenecen al referato están constantemente monitoreados«, dijo.
«En la medida que yo decida que se debe tomar otra decisión, así será. Considero como en el caso de estos tres muchachos, a los que les ofrecí ser tenidos en consideración en el futuro como asesores para colaborar en la formación del arbitraje del fútbol joven. Ninguno aceptó. Es su derecho», agregó Javier Castrilli.
Al finalizar, hizo un análisis del arbitraje chileno en los últimos meses: «estoy absolutamente satisfecho más allá de los errores que siempre van a ocurrir. Eso forma parte del juego. Es necesario recordar que el protocolo del VAR impide actuar en algunas ocasiones. Pero los grandes escándalos, decisiones groseras que se producían antes, se han acabado. Esto es producto de los hombres y las mujeres que se han esforzado», finalizó Javier Castrilli.