Prensa española aseguró que Manuel Pellegrini quiere sí o sí a Claudio Bravo, pero la dirigencia busca otro portero
Cuando todo parecía listo para que el bicampeón de América volviera a España, ahora las cosas no están del todo claras.
Alex Dominguez
El pasado martes, Manchester City oficializó la partida de Claudio Bravo tras cuatro temporadas. El miércoles el portero se despidió de los hinchas «ciudadanos» y de inmediato se puso a mirar su futuro, ese que parecía estar listo en España.
Cuando todo indicaba que sería seguro refuerzo del Real Betis, ahora resulta que El Diario de Sevilla sostuvo que mientras Manuel Pellegrini, nuevo entrenador de los españoles, quiere sí o sí al bicampeón de América, la dirigencia buscaría por otro lado.
«La portería será una de las posiciones en la que se producirán cambios y los nombres de Rui Silva y Claudio Bravo están muy bien colocados para recalar en Heliópolis. El chileno es una petición expresa del entrenador, de ahí la negociación abierta para su llegada, con esa arista del número de años de contrato, mientras que el luso es el preferido por la secretaría técnica, que lo considera un meta de presente y futuro», comenta la publicación.
Según el citado medio «la llegada de Bravo es la más factible de manera inmediata. Sin equipo tras finalizar su vinculación con el Manchester City, el único obstáculo para su fichaje radica en los años de vinculación. El meta quiere asegurar dos temporadas como verdiblanco, mientras que en Heliópolis preferirían condicionar la segunda a su rendimiento en la primera«, indicaron.
Por lo mismo es que insisten en que «el hecho de que la llegada de Bravo sea una solicitud de Pellegrini, que no sólo valora sus cualidades futbolísticas sino también su experiencia y liderazgo en el vestuario, debería ayudar para cerrar el acuerdo», aseguraron los hispanos.
«El nombre de Rui Silva sigue muy presente en Heliópolis, donde se considera al portugués un meta de presente y de futuro. Las altas exigencias económicas del Granada, que comenzó remitiéndose a su cláusula de rescisión cifrada en 15 millones de euros, y las dificultades béticas para hacer caja han supuesto un freno a las intenciones de los técnicos pero no un abandono de la negociación», complementa la información.