Álvaro Gómez detalla el abuso que sufrió cuando niño: «Era uno de esos curas que iban a comer a mi casa»
El actor contó en "Juego Textual" que a los 13 años fue abordado por un sacerdote de su colegio. "Te sientes muy vulnerable", afirmó.


Este lunes se transmitirá un nuevo episodio de Juego Textual. En este capítulo, el invitado será Álvaro Gómez. El actor responderá a las preguntas de Sergio Lagos y de las panelistas Katty Kowaleczko, Tita Ureta, Begoña Basauri, María Jimena Pereyra, Pepi Velasco, Chiqui Aguayo, Rayén Araya y Yazmín Vásquez, sobre su carrera y su vida.
De esta manera, el hombre conocido por sus papeles en teleseries como Pacto de sangre, Las Vega’s y Martín Rivas, dio a conocer diferentes anécdotas y momentos significativos de su vida. Como el suicidio de su abuelo, quien había asumido la imagen paterna tras la separación de sus padres. Y también, su día más doloroso: cuando fue abusado sexualmente a los 13 años.
El día en que le contó a su familia
El victimario fue un sacerdote de su colegio. Este sujeto lo sacó de las clases para palparlo, y según él, utilizarlo de ejemplo al momento de evaluar el estado físico de niños de escasos recursos.
«Afortunadamente, no fue con violencia. Lo que me pidió fue medirme otras partes de mi cuerpo, no me tocó nunca. Pero obviamente, si estás desnudo frente a otra persona, te sientes muy vulnerable y sin herramientas para defenderte, porque eres chico«, contó Álvaro Gómez.
Y como tiende a ocurrir en estos casos, el actor guardó silencio durante años. Hasta que asumió que había sido víctima de un abuso sexual y le reveló la situación a sus padres. «Asimilé que era abuso como 4 años después, cuando tenía 18 y le conté a mi vieja, y quedó la cagá«, relató.
Finalmente, Álvaro Gómez afirmó que este suceso transformó a su familia. «Él era uno de esos curas que iban a comer a mi casa porque mi familia era bastante religiosa. Desde entonces el punto de vista de mi familia cambió radicalmente. Con el tiempo, incluso se convirtieron en uno de los precursores para sacar al obispo Barros de Osorno«, cerró.




