Américo lo pasa mal por amenazante bullying a su hija: «Lo contó con temor, angustia»
Dominga le contó al cantante que dos niñas le estaban enviando crueles mensajes a su celular, situación por la que tomarían acciones legales.


Evidenció la situación a través de sus redes sociales. Américo decidió hacer público el bullying que estaba viviendo su pequeña hija.
Dominga, de 1o años, recibió amenazantes mensajes de dos pequeñas de su misma edad. Un ex vecinita y otra niña que se sumó al acoso.
«Bullying. Maldito mal, maldito nombre, maldita costumbre, maldita moda, maldita práctica. Mañana comienzan las clases en nuestro país, por eso me atrevo y quiero compartirles esto. Este fin de semana que acaba de pasar mi hija #Domi ha sufrido de este mal, la han estado insultando, amenazando, provocando y algunas otras cosas más, todas no menores, por supuesto provocándole muchas perturbaciones», comenzó diciendo el artista en su Instagram, donde expuso los textos.
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El intérprete indicó que «me sorprende el nivel de agresividad, de maquinación, de envidia y literal odio de otras niñas casi de su edad. Y para que hablar de sus padres, totalmente desconectados, despreocupados, indolentes, indiferentes, sin empatía ni reacción».
Américo y las acciones legales
Por esto, el músico manifestó que «lo legal y lo serio ya está en camino y ejecución por el resguardo de nuestra hija, y para que sienta que como padres hacemos el trabajo de hacer lo mejor por ella y sus hermanos, que de verdad la amamos y que estamos muy dispuesta para ella y su mundo, sin inhabilitarla, pero si para acompañarla».
Y aconsejó que «pongan atención a sus hijos, hablen con ellos, escúchenlos, pregunten sus gustos, sus intereses, quienes son sus contactos y amigos y conecten con los hechos, con el ejemplo, con la educación, las buenas costumbres y por sobre todo con la confianza… toda la confianza posible».
https://www.instagram.com/p/CakaI-uOJ_N/
Una situación en la que ahondó con LUN, donde reveló que se enteraron porque fue la misma niña quien les comunicó los hechos.
«Afortunadamente me enteré por mi propia hija, tenemos una confianza tremenda. Ella lo contó de inmediato con temor, con angustia. Acudió a nosotros por la confianza que existe», confesó.
Incluso, ratificó las acciones legales. «Así como nosotros nos hacemos cargo respecto al cuidado de nuestra hija y en la situación de víctima que queda, esperamos que los otros papás también tomen conciencia, que se hagan responsables de los hijos que agreden y ofenden», concluyó Américo.




