Espectáculos

Dino Gordillo y el caso Pradenas: “La mayoría de los fiscales ven las carpetas cuando llegan al juicio”

El humorista sufrió el abuso de su hija, y logró condena de cárcel para el agresor. Además comentó en Los Tenores Puertas Adentro el accidente que casi le costó la vida a inicios de año, cuestionó las manifestaciones feministas, y analizó el presente de ColoColo, el club de sus amores.

Jueves 23 de Jul, 2020 - 21:01
Actualizada el Jueves 23 de Jul, 2020 - 19:28

Dino Gordillo no trabaja en el humor desde hace 10 meses. Tampoco está dispuesto a hacer presentaciones por la vía digital, pese a que se lo han ofrecido, pues dice que necesita ver los gestos y reacciones de la gente para llevar adelante sus rutinas.

El comediante sufrió una disección cardíaca que le tuvo en la UCI de la Clínica Alemana a inicios de año. “La aorta se reventó 20 centímetros (sic), tenía una hipertensión encubierta, siempre sufrí dolores de cabeza y no los tomé en cuenta, tampoco el estrés…Y me cobró.”, dice al recordar sus 15 días internado. “Estuve 10 días inconsciente, mi familia se despidió de mí incluso, pero hoy le doy gracias a Dios que me mandó de vuelta.”

Hoy afirma que necesita  cerca de 300 mil pesos mensuales para costear medicamentos. Mientras, se aventura con un negocio pesquero junto a un amigo de Concepción.

Mientras, Dino Guzmán Gayoso (su verdadero nombre), sigue atento la contingencia nacional. Se detiene particularmente en el arresto domiciliario de Martín Pradenas, formalizado por los delitos de abuso sexual impropio y violación en seis hechos distintos.

El suicidio de Antonia Barra, quien contó a sus amigas haber sido violada por Pradenas, sensibilizó al artista. Su hija Catalina también reveló un abuso sexual el año 2017, caso que terminó con el victimario en prisión: “Tuvimos la suerte que Dios nos puso una fiscal maravillosa que nos apoyó todo el proceso, más de dos años. Yo tengo una mala imagen de los fiscales, pero ella fue como tiene que ser…No ver la carpeta el día del juicio, sino que estudiar el caso. Siempre ganan los abogados gratis y no los fiscales porque la mayoría ve las carpetas cuando llegan al juicio. El secretario se las pasa, les dicen que tienen juicio en ‘tal’ juzgado y parten sin presentar cosas. Me ha pasado”, acusa a propósito de otra mala experiencia cuando enfrentó un asalto en su domicilio.

“Mi hija quedó con tranquilidad que hay un huevón (sic) menos en la calle, que fue el que intentó violarla y la maltrató”, agrega sobre Ariel González, taxista que fue condenado a 9 años de cárcel.

Gordillo aclara que tampoco defiende a los jueces (“también hay inhumanos, inconscientes, hasta que les toca a ellos”), pero le pide más rigor a los fiscales. De otro modo, extrañó en el fallo que favoreció a su hija mayor presencia femenina dado el movimiento pro mujer que por esos años crecía en el país. “No hubo ni una feminista, fue una desilusión. Uno no sabe si las manifestaciones son parafernalia u otra cosa…Mi hija luchó y dio la cara el mismo día maltratada. Eso es lindo y tiene un valor enorme…Pero no había nadie afuera, ninguna mujer con el lienzo”, lamenta.

Sobre ColoColo, el club de sus amores, el cómico recalca que es una empresa a la que le fue mal. Opina que el conflicto entre Blanco y Negro y el plantel por rebaja de suelos se manejó mal por ambos lados. Criticó, eso sí, la forma en que la sociedad anónima ha desechado a figuras del club: “Debieron decirles en la cara y no por whatsapp que se irían. Hablo de (Jaime) Valdés, (Jorge) Valdivia, (Humberto) Suazo, que se fueron tristes. No podemos terminar así con nuestros ídolos. Es una vergüenza para nosotros los colocolinos.”

Entrevistado por Aldo Schiappacasse, no estuvo ausente en la conversación el momento político y social que vive Chile: “No soy izquierda ni de derecha, quiero trabajar pero hemos salido más perjudicados que los que no quieren trabajar. No por no estar de acuerdo voy a salir a romper un bolichito o quemar algo. Pagamos el pato. Hoy el Estado me castiga por haber sido responsable: no tengo derecho a nada, no entro en cuadro de ayudas. Salía mejor ser flojo”, reflexiona.

Consultado si retirará su 10% de ahorro previsional, Dino Gordillo optó por el humor: “No pienso retirarlo, aún me queda de la huevá del confort”.

 

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