La vida sana hunde el consumo de bebidas en Estados Unidos
Cada vez son más los consumidores que prefieren beber agua embotellada, tés o bebidas energéticas antes que un refresco.


La actual presidenta y Directora Ejecutiva de PepsiCo,
fue rotunda en su última presentación ante los analistas de Wall Street. La soda, admitió, “es algo del pasado”.
Las palabras de la consejera sonaron como si diera por perdida una guerra que también libran Coca-Cola y Dr Pepper. Cada vez son más los consumidores que prefieren beber agua embotellada, tés o bebidas energéticas antes que un refresco. Esto está provocando que el consumo de bebidas gaseosas caiga a niveles de hace tres décadas.
está grabado en piedra. Son unos 680 litros al año, el equivalente a llenar tres bañeras hasta arriba. Eso significa que cualquier cambio de tendencia en el consumo se nota rápido, aunque sea mínimo. En otras palabras, si se lleva a casa un paquete de Dasani, de Red Bull o de Monster es muy difícil que compre también uno de Coke Zero, de Diet Pepsi o de Diet Mountain Dew, porque simplemente se sustituye.
Ese es el punto de partida en un mercado saturado de refrescos. Una cuarta parte de todo ese líquido que se consume es soda y el 27% de las ventas pertenece a Coca-Cola. Pese al enganche al azúcar, la brecha con otras categorías de bebidas se cierra rápido, porque cada vez más personas se saltan las estanterías de las colas. Es un negocio, dice JPMorgan, en crisis. En buena medida se debe, como señalan desde Morningstar, a las políticas emprendidas en el ámbito de la salud.




