Países desarrollados lograron ahuyentar fantasma de recaída en recesión
Alemania tira de Europa y Estados Unidos disipó los riesgos de recaída en la recesión. La recuperación será suave, pero se consolida tras las dudas surgidas y la incertidumbre en los mercados.
Todo sería más fácil si la recuperación se afianzara en los países ricos. Y eso es justamente lo que empieza a suceder en los últimos días: Alemania tira de Europa y Estados Unidos disipó los riesgos de recaída en la recesión. La recuperación será suave, pero al menos se consolida tras las dudas surgidas y la incertidumbre en los mercados de deuda europeos.
Varios datos confirman esa tesis. Estados Unidos anunció que su economía creció en el tercer trimestre algo más de lo inicialmente estimado, un 2,6% en tasa trimestral anualizada. En Alemania, la demanda interna empieza a tirar y el PIB crecerá cerca del 4% este año. Y lo más importante: los tipos de interés de los bonos a 10 años de ambos países -uno de los refugios más buscados por los inversores en las turbulencias- llevan varias semanas al alza: las rentabilidades de los bonos alemanes y norteamericanos siguen en mínimos históricos, pero en los últimos días al menos volvieron a los niveles de la pasada primavera y demuestran que la situación se normaliza.
La otra cara de la moneda es que esa subida en el coste de la deuda alemana no sirvió para que se relajen las primas de riesgo de los países que despiertan más recelos. La presión sobre los ya rescatados Grecia e Irlanda y los siguientes de la lista -Portugal, España, Italia y Bélgica- no afloja. "Los datos siguen siendo contradictorios. Tras un año tan difícil, al menos sabemos que la recesión no va a volver en las grandes locomotoras del mundo rico: la recuperación es sólida, aunque también mediocre", resumió un economista.
Otro signo de la recuperación es el alza en el coste de la energía. Nunca antes en la víspera de la Navidad se pagó tanto en Estados Unidos por la gasolina. Es el efecto más visible de tener el barril de crudo de nuevo por encima de los 90 dólares, su nivel más alto en dos años: el petróleo sube a causa de la recuperación, pero a la vez es una dificultad añadida.




