Francia retrasó dos años edad legal de jubilación y queda en 62
El Gobierno de Sarkozy calcula que si no se aplican reformas, el actual sistema de pensiones galo pasará de costar los 32.000 millones de euros actuales a 42.000 millones en 2018.
Jubilarse a los 60 años, una de las medidas consideradas un símbolo de la época del socialista François Mitterrand, está a punto de caer en Francia. El ministro de Trabajo galo, Eric Woerth, reveló en un discurso el esperado y polémico proyecto de reforma de pensiones del Gobierno francés, que prevé retrasar a 62 años la edad legal de jubilación.
Todo se hará paso a paso, empezando el año que viene y terminando en 2018. De este modo, los nacidos en 1950 aún gozarán de la larga jubilación actual. Los que nacieron en 1951 ya se jubilarán a los 60 años más cuatro meses. Los de la quinta de 1952, a los 60 más ocho meses, y así progresivamente.
Las razones ya las aportó el martes el presidente Sarkozy: "Se vive más, pues se trabaja más". El déficit público, la pirámide de población y la mayor esperanza de vida obligan a esta reforma "coherente, justa e ineluctable", según Woerth. El Gobierno francés calcula que si no se aplican reformas, el actual sistema de pensiones galo pasará de costar los 32.000 millones de euros actuales a 42.000 en 2018.
Más de 41 años cotizados
El tiempo necesario para cobrar la pensión completa no cambia demasiado, aunque sube. De los 40 años actuales se pasa a 41 y tres meses en 2013 y 41 años y cinco meses en 2020 para alcanzar la pensión máxima. La edad a partir de la cual un trabajador que no ha cotizado el tiempo necesario para cobrar esa pensión máxima también se amplía, de 65 a 67 años.