UE calificó rebaja de nota de Grecia de »irracional»
"La decisión de Moody's parece que no es coherente con respecto a la evolución de los rendimientos de los bonos griegos", advirtió el comisario europeo de Economía, Olli Rehn.
Hace falta mucho para calmar a los mercados, pero muy poco para provocarlos. La crisis fiscal de la eurozona empezó la semana con renovados bríos. La rebaja de ayer de la nota crediticia de Grecia hasta el nivel de bonos basura por parte de Moody’s y las dudas sobre España, devolvieron la situación a la que existía a principios de mayo, cuando la Unión Europea anunció a modo de cortafuegos el multimillonario plan de emergencia de apoyo al euro por 750.000 millones de euros. Al menos en lo que se refiere a los mercados secundarios de deuda y a la prima de riesgo de los países más afectados, principalmente Grecia y España.
"La decisión de Moody’s parece que no es coherente con respecto a la evolución de los rendimientos de los bonos griegos", advirtió el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, en una intervención ante el pleno del Parlamento Europeo.
Por esto, volvió a insistir en que esta rebaja, que la agencia vincula a las dificultades para superar el deterioro económico, precisamente, por las medidas de ajuste contra el déficit de Atenas, "plantea cuestiones relativas al papel que desempeñan las agencias de calificación crediticia dentro del sistema financiero". En la misma línea, el presidente del Eurogrupo -que reúne a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona-, Jean-Claude Juncker, criticó que la reducción es "irracional".
Por culpa de la decisión de Moody’s, la prima de riesgo -que equivale al diferencial entre los bonos a 10 años frente a los alemanes, de referencia- de Grecia subió a 600 puntos básicos, con lo que recupera sus niveles máximos desde que ese país entró en el euro.




