Ministros del G-20 optimistas sobre recuperación y divididos por impuesto bancario
La reunión del grupo en Corea del Sur terminó subrayando la importancia del control del gasto público y con una apuesta por las soluciones nacionales a la crisis financiera.
La reunión de los ministros de Economía del G-20 en Busan (Corea del Sur) no ha deparado ninguna sorpresa. Tal y como estaba previsto, el peso de Europa y EEUU ha permitido dejar aplazada cualquier medida para plantear nuevas exigencias a la banca, algo que pedían algunos países.
En un texto final en el que se apuesta por la "sostenibilidad" del crecimiento y en la reducción del déficit público, los ministros de los países miembros del G-20 reconocen que la economía mundial "se está recuperando con mayor rapidez de lo previsto", Pero han pedido a los gobiernos que pongan en práctica de "medidas creíbles" en el plano fiscal, adaptadas a las necesidades de cada país.
En una reunión marcada por la crisis de la deuda en Europa y por las últimas noticias que llegaban desde Hungría, los países miembros apuestan por el equilibrio fiscal. Las crisis presupuestarias y las caídas de los mercados muestran "la necesidad de medidas creíbles, favorables al crecimiento, para conseguir unas finanzas públicas viables", según el comunicado.




