Crecimiento económico cayó 0,2% en la Zona Euro el segundo trimestre
La baja era ampliamente esperada por los analistas, después de un inesperado crecimiento del 0,7% en el primer trimestre. La expectativa promedio de los analistas era incluso de una contracción mayor al 0,3%.
El PIB de la zona euro registró en el segundo trimestre un retroceso del 0,2% respecto del mismo período del año anterior, en su primera contracción desde la creación de ese espacio monetario, informó este jueves la oficina europea de estadísticas Eurostat.
La bajada era ampliamente esperada por los analistas, después de un inesperado crecimiento del 0,7% en el primer trimestre. La expectativa promedio de los analistas interrogados por la agencia Dow Jones era incluso de una contracción mayor, del 0,3%.
Se trata de todos modos del peor resultado de la zona euro, formada por quince países, desde su creación, en 1999. Hasta ahora, el peor resultado databa del primer trimestre de 2003, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un crecimiento nulo.
El índice divulgado podría alimentar los temores de una recesión, que técnicamente se produce cuando el PIB se contrae durante dos trimestres sucesivos.
La economía europea fue estimulada en el primer trimestre por una actividad más sostenida de lo normal en el sector de la construcción, que se benefició de un invierno relativamente moderado. Pero el consumo de los hogares también parece desacelerarse, en un contexto de fuertes aumentos de los precios de la energía y de la alimentación.
La inflación de la Eurozona fue revisada a la baja en julio al 4% interanual, contra una primera estimación del 4,1%, anunció este jueves Eurostat. La inflación interanual se mantuvo en julio en el mismo nivel que en junio, pero su tasa siguió siendo la más elevada jamás registrada en la zona euro desde su creación. En relación a junio, los precios al consumo retrocedieron en julio un 0,2%, indicó Eurostat.
Esta ecuación peligrosa de fuerte inflación y crecimiento en bajada es particularmente delicada para el Banco Central Europeo (BCE), que puede intentar contrarrestar el alza de los precios al consumo aumentando sus tasas, pero corre el riesgo de hundir aún más la economía. Ante la duda, el BCE mantendría por ahora el statu quo, estiman muchos economistas.




