Deportes

Problemas de gestión son las razones de fondo del conflicto entre González y la Federación de Tenis

"Esto tensiona la relación entre los jugadores. Massú y Capdeville no pasan por un buen momento y ambos deberían estar entrenando lo mejor posible, pero están más preocupados de las ganancias", afirmó Rodrigo Hernández, de ADN Deportes.

Problemas de gestión -que a estas alturas parecen ser endémicos- son la piedra en el zapato que separa a la Federación de Tenis de la primera raqueta nacional, Fernando González, y que se traduce básicamente en las discrepancias por los montos que pretende percibir el "Bombardero de La Reina" por la próxima Copa Davis, que se disputa contra Israel en tres semanas más.

González está en negociaciones con la Federación y aspira a cobrar unos US$300 mil, lo que es plenamente comprensible dado su ubicación como tenista que ronda el Top Ten en el circuito de la ATP, pero lo relevante es que quiere invertir este dinero para crear una fundación de fomento al tenis.

Este conflicto, a juicio del periodista de ADN Deportes, Rodrigo Hernández, -especialista en materia tenística- "tensiona innecesariamente" la relación al interior del equipo chileno, pues la diferencia de pagos entre los jugadores pasa a ser un aspecto central que desplaza a lo verdaderamente importante, que es el rendimiento deportivo.

"Esto tensiona todo, tensiona la relación entre los jugadores. Massú y Capdeville no pasan por un buen momento y ambos deberían estar preocupados de entrenar lo mejor posible, de ‘sentir la pelota’ como se dice, pero están más preocupados de las ganancias", afirmó Hernández, en ADN Hoy.

El quiebre de González con la Federación, y también con el equipo, ya que no recibió el apoyo de sus compañeros, genera que él se transforme en una figura independiente para negociar los premios.

"Fernando al negociar individualmente y al tener, en cierta medida, el sartén por el mango porque es un top ten y está súper valorizado, hace peticiones que están fuera del alcance del negocio y es ahí donde se detona el conflicto. Pero ojo que finalmente González va a jugar igual, por la cifra que sea, claro que tienen que demostrarle –me parece- cuántos recursos puede generar la serie contra Israel.", asegura el editor de ADN Deportes.

González está molesto también porque los US$300 mil que quiere recaudar por Copa Davis es para destinarlo a niños que quieran progresar en el tenis, para crear nuevas generaciones que en el futuro puedan representar a Chile, "en el fondo, hacerle la pega a la Federación", agrega Rodrigo Hernández.

Si bien el objetivo de ayudar a las nuevas generaciones es coincidente con las intenciones de la Federación y "Mano de Piedra", lo relevante acá es que "esta es una función propia de la Federación, es su esencia ayudar a los jugadores jóvenes, en cambio, lo de González es una iniciativa particular", explica Rodrigo Hernández. Lamentablemente, la Federación no cumple cabalmente esa finalidad porque históricamente tiene déficit por problemas de gestión.

"En la historia del tenis chileno, en los últimos 30 años, un jugador nunca ha resignado parte de su patrimonio, siendo tenista activo para ayudar a una fundación. El ‘Chino’ Ríos lo intentó, pero esa fundación pasó rápidamente al olvido ¿y las lucas, dónde están?", puntualizó el periodista.