Defensa de Real Madrid se confesó »destrozado» tras golpear a rivales
El portugués Pepe, quien arriesga una suspensión por lo que queda de la temporada a causa de su conducta violenta contra dos jugadores de Getafe, señaló que "son los peores días de mi vida" y ya no quiere "volver a jugar al fútbol".
El defensa portugués de Real Madrid Pepe, que el viernes podría ser suspendido hasta final de temporada por su conducta violenta contra dos contrarios el pasado martes en el partido contra el Getafe (3-2), confesó estar "destrozado".
En declaraciones al diario deportivo Marca, el zaguero dijo que "aceptará la sanción" y confesó: "No tengo ganas de volver a jugar al fútbol".
"Son los peores días de mi vida. He visto la jugada repetida, pero no me reconozco, ese no soy yo, me volví loco", señaló el jugador, que tras derribar al delantero de Getafe Javier Casquero, le dio un par de patadas y después le propinó un puñetazo al uruguayo Juan Albín e insultó al cuarto árbitro.
El zaguero portugués reconoció que se volvió "loco" tras el penal cometido sobre Casquero y admitió encontrarse hundido anímicamente por lo sucedido.
"Estoy destrozado y muy triste", lamentó, antes de asegurar que las únicas palabras que le vienen son para pedir "perdón a los jugadores, a sus familias, a los aficionados" y a sus compañeros.
"No me reconozco en ese momento. Perdí el control durante unos minutos", reiteró el portugués, que ahora se enfrenta a una dura sanción. "El peor castigo es lo que estoy pasando ahora", afirmó.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se reunirá este viernes y sin duda suspenderá a Pepe entre 4 y 12 partidos, según la prensa deportiva.




