Fernando González luchará por el oro olímpico en Beijing
El número uno nacional batió por 4-6, 7-5 y 11-9 al estadounidense James Blake y aseguró al menos una presea de plata en los Juegos de 2008, aunque tras esta gesta épica su objetivo no es otro que luchar por el anhelado oro olímpico.
Tal como hace cuatro años cuando el tenis chileno se robó todas las miradas en Atenas, este viernes fue Fernando González (15°) quien se transformó en el gran protagonista de los Juegos Olímpicos al ganar un duelo épico frente al estadounidense James Blake (7°) y alcanzar la gran final de Beijing 2008.
El número uno nacional se impuso por 4-6, 7-5 y 11-9 en dos horas y 51 minutos, y de esta manera aseguró al menos una medalla de plata para Chile, aunque su objetivo no será otro que emular la gesta de Nicolás Massú en Atenas 2004 y luchar por el oro ante el español Rafael Nadal (2°), quien batió al serbio Novak Djokovic (3°) por 6-4, 1-6 y 6-4 .
De esta forma, el de La Reina respondió a su investidura de abanderado nacional al garantizar la presencia de Chile en un podio de Beijing, y de paso mejoró su pasada actuación individual en Atenas, cuando cayó en semifinales y debió conformarse con el bronce.
Lo que se vivió este viernes en el Centro Olímpico de Tenis fue un duelo de gran nivel, con un James Blake mostrando lo mejor de su juego y basando sus posibilidades en un servicio que prácticamente no permitía réplicas por parte del chileno.
Fernando González por momentos se vio errático, y una falla decisiva en el décimo juego, cuando sacaba por mantenerse en carrera con el marcador 4-5 en contra, permitió al estadounidense quedarse con la manga al aprovechar el primer punto de quiebre del partido.
Con un 4-6 en contra en la manga inicial, el número uno nacional debió jugársela por completo en el segundo set, y aunque desperdició una ruptura inicial ante la buena reacción posterior de Blake, de ahí en más se mantuvo en la pelea ante un rival que paulatinamente fue bajándole nivel superlativo de los primeros capítulos.
El desnivel llegó en el game 13 y posibilitó a González pasar arriba por 6-5, para cerrar la manga por 7-5, no sin antes sufrir al desperdiciar dos puntos de set y salvar un break point.
La hora de la verdad
Todo llegó así al crucial y definitivo tercer set, donde ambos demostraron que no estaban dispuestos a dar la más mínima ventaja. El misil de Blake con su servicio se multiplicó, y prácticamente no permitió que el de La Reina entrara en juego cuando no era el encargado de iniciar las acciones.
De esta forma, y no sin antes salvar un triple break point en el sexto game, se llegó a un duodécimo capítulo donde González debía servir para seguir con vida, con la cuenta 5-6 en contra.
El chileno llegó a estar 0-40 en desventaja y el sueño dorado parecía esfumarse sin remedio, pero salvó los tres puntos con grandes envíos que dejaron atónito al norteamericano.
Blake comenzó a mostrar pequeñas vacilaciones al momento de servir, aunque no fueron suficientes como para que González diera el gran golpe.
Quizás el momento más emblemático del partido estuvo en el 18° juego cuando Fernando González estaba al saque, y un envío de Blake pareció tocar la raqueta chilena antes de irse largo. El estadounidense reclamó la jugada pero el juez brasileño Carlos Bernardez nada dijo, y finalmente el número uno sacó adelante la tarea.
Y lo más esperado por los 16 millones de chilenos llegó en el capítulo siguiente, cuando González logró el anhelado quiebre y desniveló para pasar arriba por 10-9. Llegó el turno del chileno para cerrar el encuentro y todo pareció fácil con un 40-0 inicial, pero vino la reacción de James Blake y volvió a igualar momentáneamente las cosas.
Pero el esfuerzo tuvo su recompensa y Fernando González dejó atrás los fantasmas de Atenas 2004 -cuando perdió la semifinal-, para asegurar el triunfo tras casi tres horas y volver a poner al tenis chileno en lo más alto del olimpo. (Foto: Ernesto Zelada/Gentileza ADO Chile)
Revise el relato de la vibrante semifinal entre González y Blake




