Investigadores proponen posibles viajes en el tiempo por medio de agujeros de gusano
Los también llamados puentes Einstein-Rosen son objetos estelares hipotéticos que podrían conectar distintas partes del espacio-tiempo al curvarlo.


Un equipo de físicos de las Universidades de Alberta, Canadá y Praga descubrieron un hecho que ha torcido las leyes de la física como las entendemos hasta ahora. Por medio de los agujeros de gusano se podría viajar en el tiempo.
Los agujeros de gusano son atajos hipotéticos, propuesto por Albert Einstein, en el tejido espacio temporal que podrían ayudarnos a viajar largas distancia al doblar el espacio.
Desde que este objeto fue propuesto, los investigadores se han preguntado si sirven para viajar por el espacio-tiempo. Según informó AbcCiencia, un agujero de gusano permitiría que una masa equivalente a la de un humano atraviese aquel portal, teniendo dos opciones, atravesar años luz en un instante o quedarse libremente en el tiempo.
Todo esto no se puede saber, ya que aún no encuentran un agujero de gusano; sin embargo, esa es la tarea de los investigadores. Cuando lo hagan estudiarán en directo lo que ocurre con este fenómeno.
Según Einstein, el espacio se curva y modifica por la gravedad de los objetos con masa. De esa forma, un objeto como un planeta o una galaxia doblan el espacio-tiempo a su alrededor, obligando a los demás objetos, desde lunas, asteroides, hasta la luz, a seguir su curvatura.
Puente de Einstein-Rosen
En el estudio, los físicos proponen que se podría un agujero de gusano, también llamado puente de Einstein-Rosen, para llegar de un lugar a otro del universo. Esto ya había sido sugerido por películas y el mundo del entretenimiento, pero ahora es tomado por la ciencia como una propuesta con cierto asidero.
En el mundo de la física no es nueva la idea de usar la relatividad para viajar en el tiempo, ya que si viajamos a velocidades cercanas a la luz, el tiempo pasaría distinto en nuestro lugar de origen que nuestro propio viaje, por lo que al volver habríamos viajado al futuro, donde en nuestra experiencia solo habrían pasado un poco tiempo, pero en el lugar que dejamos, pasarían muchos años.
Esta nueva idea retoma que la curvatura del espacio, en este caso los puentes Einstein-Rosen, pudieran ayudar para viajar, esta vez, a cualquier parte del tiempo, si es que se lograra conocer su estructura interna, pero ese es un conocimiento que aun está a «años luz» de distancia.




