Dr. Alexis Kalergis, director del IMII: «Sería mucho mejor si pudiéramos tener nuestra capacidad local para desarrollar vacunas»
En conversación con Tu Nuevo ADN, el doctor en inmunología y gestor de la llegada de Sinovac al país habló del convenio que firmaron universidades para establecer un centro de manufactura de vacunas en Antofagasta.

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AUDIO: Dr. Alexis Kalergis, director del IMII: "Sería mucho mejor si pudiéramos tener nuestra capacidad local para desarrollar vacunas"
Los rectores de la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Antofagasta, junto con la Intendencia de Antofagasta y el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), firmaron el viernes un convenio de colaboración para dar inicio al desarrollo de una red de centros I+D y manufactura de vacunas.
La iniciativa se da en el contexto de la pandemia del Covid-19, con el objetivo de desarrollar proyectos de investigación, fabricar tecnologías para enfrentar enfermedades y realizar actividades de difusión científica.
El doctor Alexis Kalergis, director del IMII, conversó con Tu Nuevo ADN sobre este convenio y señaló que «el objetivo central de este tipo de convenios formales es establecer la cooperación, la asociatividad entre las universidades, que son los lugares en Chile donde se ejecuta una buena parte de la investigación científica que busca entregar soluciones a diferentes problemas que afectan a la sociedad».
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Agregó que «uno de los problemas tiene que ver con las infecciones. Vemos que esta pandemia requiere urgentemente vacunas y, dado que varias universidades en Chile hacen investigación y desarrollo en el área vacunas, lo que estamos buscando es aunar fuerzas para crear una red formal de centros de investigación y de manufactura«.
Kalergis explicó la génesis de este proyecto en Antofagasta: «Tiene que ver con un proyecto que partió hace varios años, unos cuatro o cinco años atrás, entre la Universidad de Antofagasta, su gobierno regional, con apoyo de la Universidad Católica, para poder potenciar esa línea de desarrollo en una región que es por definición minera y que hay voluntad por parte de su gobierno regional y sus universidades de diversificar el desarrollo de vacunas«.
Acerca de los plazos y el financiamiento, el especialista indicó que «en realidad no es tanto tiempo, lo más importante está en Chile, que son los recursos humanos, el conocimiento. Hemos visto que la campaña de vacunación ha sido un éxito, sin duda por la capacidad que tiene Chile de hacerse cargo de una campaña de vacunación de este tipo».
En ese sentido, el doctor Kalergis subrayó que «tenemos que importar las vacunas y gracias al acuerdo que se estableció con Sinovac hemos podido lograr el suministro de vacunas. Pero podríamos estar en un escenario en el cual los acuerdos no existan o no se cumplan y eso nos pone en una situación de precariedad que en este caso no se ha dado, porque hemos logrado estos acuerdos. Sería mucho mejor si pudiéramos tener nuestra capacidad local«.
Chile, fábrica de vacunas
El experto planteó que hay tres escenarios posibles en cuanto al proyecto que se desarrollará en Antofagasta. El primero lo planteó el gobierno regional de Antofagasta y tiene relación con la investigación y el fortalecimiento de la creación de vacunas.
«Eso va de la mano con un proyecto de manufactura que es básicamente llenado y envasado de vacunas«, comentó Kalergis. «Estas plantas pueden llegar a producir volúmenes gigantes de vacunas en el tiempo. La tecnología está muy desarrollada y aparte podríamos también establecer acuerdos de transferencia tecnológica, es decir, vacunas que ya existen y hoy las compramos a laboratorios extranjeros. Podríamos acordar con ellos y esas vacunas podrían ser manufacturadas, incluso podríamos transformarnos en un polo regional de distribución«.
Consultado sobre por qué Chile dejó de hacer vacunas en 2002 y recién ahora se retoma la discusión, el doctor en microbiología e inmunología sostuvo que «no tenemos limitaciones, tenemos todas las capacidades, la ciencia, una posibilidad de que el desarrollo y la manufactura de las vacunas pueda ayudarnos a abastecer a nuestra población y a la región. Solamente tenemos que trabajar en la convicción«.
Añadió que «este cambio de modelo que teníamos hasta finales de los 90, comienzos de los años 2000, en que Chile estaba produciendo sus vacunas, por un modelo de importación, que es un modelo que ha funcionado. Hay que reconocer que este modelo funciona y tenemos un programa nacional de inmunización que es exitoso«.
«Pero hemos tenido situaciones de carencia de vacunas«, continuó Kalergis. «Por ejemplo, hace poco tiempo atrás, tuvimos carencia de la vacuna para la tuberculosis, porque estamos en total dependencia de la capacidad de abastecernos de laboratorios de otros países».




