Ciencia

Psicóloga y agotamiento parental: “Una de las grandes características que tienen en común tiene que ver con la culpa”

Sofía Fiedler conversó con Ciudadano ADN sobre los sentimientos de esta realidad que afecta a los padres, y entregó consejos para enfrentarlos.

Por Ciudadano ADN
Jueves 26 de Nov, 2020 - 23:05
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Debido al encierro, familias completas se han visto atrapadas en cuatro paredes por seis meses, y muchos padres han comenzado a sentirse agotados y estresados de convivir todo el día con sus hijos. Esto, como consecuencia de la carga emocional que significa trabajar desde la casa, ayudar a que los niños se conecten a sus clases, además de ayudarlos con las tareas y hacer los deberes del hogar.

Este sentimiento se ha transformado en un término clínico: agotamiento parental. Es por esto que Ciudadano ADN conversó con Sofía Fiedler, psicóloga clínica, sobre este fenómeno que “ha aumentado muchísimo en este último tiempo”.

Así, narró que a través de su experiencia se ha dado cuenta que “una de las grandes características que tienen en común (los padres) tiene que ver con la culpa de sentirse débiles, y de sentirse agotados por la crianza de los niños”. Lo que se debe a un factor en común, el que denominó como “la contención de emociones”.

“Muchas me han dicho que están full en el día del trabajo, mientras que el niño está llorando por un lado, que hay que mantenerlo en la tele-educación, que hay que hacer un montón de cosas al respecto, pero en ningún momento me puedo mostrar débil, y busco los espacios para soltar mis emociones”, contó la experta.

De esta manera, la psicóloga se ha encontrado “con muchos pacientes que me dicen ‘me encierro en el baño a llorar, me encierro en la pieza y después me siento culpable porque siento que no le estoy dando la atención necesaria a mi hijo y yo debería sentirme bien por estar con mi hijo'”.

Entonces, “se genera esto como un quiebre, donde la culpa me llega. Guardo mis emociones y puedo llegar a colapsar con tal de que mi hijo no me vea mal. Pude llegar a conocer y resulta que es mi cuadro. Y también eso tiene mucho que ver con nuestro propio sistema emocional. Saber cuándo decir basta y poner límites”.

Pantallas para estudiar vs. pantallas para entretenerse

Frente a la crianza de los niños, se decía comúnmente que el uso de los aparatos electrónicos debía ser restringido, pero algo bueno que trajo el encierro fue que “cambiaron un poco las visiones” al respecto.

Por lo que “empezamos a darnos cuenta de que este cambio radical del uso de las pantallas llegó para quedarse, y se convierte en una herramienta de aprendizaje, una herramienta didáctica para los chicos”.

Frente a estas realidades, la psicóloga aconsejó aprovechar las instancias en familia sin distracciones, enfrentar el agotamiento diario y eliminar las pantallas, para disfrutar -por ejemplo- Navidad.

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