Trabajadores de los Suns no están conformes con la sanción de la NBA a Robert Sarver
La liga entregó su fallo tras una larga investigación, castigando al propietario de la franquicia, sin embargo, las sanciones no son suficiente para los afectados del caso.

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La NBA dio a conocer el pasado martes 13 de septiembre la sanción contra Robert Sarver, dueño de los Phoenix Suns, por denuncias laborales, sin embargo, los trabajadores no están conformes con lo establecido.
Los directivos y el personal encargado del caso abrieron una investigación por misoginia y racismo en noviembre del 2021. Tras varios meses de pesquisas se entregó un veredicto donde se declara culpable al empresario.
Se detalló que Sarver empleó lenguaje racialmente insensible y trato inequitativo para empleadas. También se alertó sobre comentarios y conductas sexualmente inapropiados y acoso contra los empleados.
A raíz de esto, se estableció el siguiente castigo: suspendido por un año, lo que significa que no podrá acudir a las instalaciones de la franquicia, tampoco podrá estar involucrado en los eventos de Phoenix. Esto corre para el equipo masculino (Suns) y el equipo femenino (Mercury).
En cuanto a lo económico, el hombre de 60 años deberá pagar 10 millones de dólares. Todo esto llega, en resumidas cuentas, por «violar los estándares comunes para el espacio laboral».
Un castigo insuficiente
Para los trabajadores de Phoenix Suns, así como los de Mercury, la sanción dispuesta por la NBA a Robert Sarver no es suficiente y dejaron saber que no están para nada conforme.
Según información del periodista Baxter Holmes (ESPN), varios de los empleados de los Suns, antiguos y actuales, califican esto como algo muy simple. Sienten que no está a la altura del daño provocado por el propietario de la franquicia.
Si bien valoran el hecho de que se declare culpable al empresario, aseguran que la liga «falló cuando tuvieron la oportunidad de respaldar sus valores«. Esto, sumado a que califican el castigo como un ‘tirón de orejas’.
De igual manera, existe una probabilidad de que el caso aún no esté cerrado por completo. En caso de que jugadores, cuerpo técnico y los actuales trabajadores decidan unir sus fuerzas, junto a una postura de los patrocinadores del equipo, se podría hacer más ruido.
En caso de que esto se concrete, podrían apelar todos juntos a que se tomen medidas más contundentes en contra de Robert. Sin embargo, aún no hay señales claras de que se pueda seguir este camino.
La postura del propietario
Robert Sarver emitió un sus descargos tras el fallo de la NBA, y si bien se defiende ante algunos aspectos de las acusaciones, asume responsabilidad y se disculpa por lo sucedido.
«Si bien no estoy de acuerdo con algunos de los detalles del informe de la NBA, me gustaría disculparme por mis palabras y acciones que ofendieron a nuestros empleados».
«Asumo toda la responsabilidad por lo que he hecho. Lamento haber causado este dolor y estos errores de juicio no son concordantes con mi filosofía personal y mis valores».
«Acepto las consecuencias de la decisión de la NBA. Este momento es una oportunidad para mí de demostrar mi capacidad de aprender y crecer mientras continuamos construyendo una cultura de trabajo en la que todos los empleados se sientan cómodos y valorados», agregó.




