América, participante de 78 años de MasterChef Chile, busca romper estereotipos de la vejez: “El techo lo pone uno”
Enfermera de profesión y dedicada a enseñar digitalización a personas mayores, llegó al programa para probarse a sí misma y demostrar que siempre es posible aprender. Hoy, incluso dedica sus ratos libres a estudiar y practicar nuevas recetas.


A sus 78 años, María América Lara llegó a la cocina de MasterChef Chile 2026 con un objetivo que iba más allá de la competencia, quería demostrar que las personas mayores pueden seguir aprendiendo, asumir nuevos desafíos y disfrutar de la vida.
En conversación con ADN.cl, en sus pocos momentos de descanso, la participante calificó la experiencia como “la más desafiante” que ha vivido, aunque también destacó lo gratificante que ha sido el proceso.


“Ha sido por un lado desafiante, a veces estresante, pero igual muy gratificante. La paso increíble”, comentó sobre las exigencias de un programa marcado por la presión, la competencia y el trabajo en equipo.
Su llegada a la televisión también representa una oportunidad para quienes no tienen experiencia frente a las cámaras. “Es maravilloso que la televisión le dé la oportunidad a personas como nosotros, como cualquier ciudadano”, sostuvo. Según explicó, al principio su principal meta era quedar seleccionada y conseguir visibilidad, sin imaginar cuánto crecería su participación.
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De la cocina familiar al aprendizaje profesional
Enfermera de profesión y dedicada a enseñar digitalización a personas mayores, América contó que una de sus motivaciones para postular fue mostrar que también pueden desenvolverse en nuevos espacios.
La cocina, hasta entonces, era principalmente un lugar de encuentro familiar, donde preparaba recetas para compartir con sus seres queridos. Sin embargo, MasterChef cambió su relación con los alimentos.
La participante debió familiarizarse con conceptos técnicos, nuevas preparaciones, condimentos y técnicas de emplatado.
“Ha habido un antes y un después en mi cocina y en mi mente del MasterChef. He aprendido demasiado, muchísimo”, afirmó. Incluso reveló que ha dejado de ver series para dedicar su tiempo libre a estudiar y practicar.
Los aprendizajes también llegaron a su hogar, ahora, su familia y sus amigos se han convertido en una suerte de jurado que evalúa sus preparaciones y le señala qué puede mejorar.
“El techo se lo pone uno”
Más allá de la competencia, América espera que su participación sirva para derribar prejuicios sobre la vejez. “No somos mañosos, no somos estereotipados como esos viejitos que aparecen en los afiches con un bastoncito”, expresó.
Su mensaje es claro: “El techo se lo pone uno”. Para ella, atreverse a aprender, compartir conocimientos y explorar nuevas experiencias también forma parte del autocuidado durante la adultez mayor. “Podemos todos los días aprender cosas nuevas”, concluyó.

Nelson Quiroz
Periodista digital en Radio ADN, especializado en actualidad, política, cultura y contenidos SEO para...




