Las Condes, Puente Alto y Talagante: Gobierno fija tres “polígonos de seguridad” ante riesgo de aluviones en la RM
El sistema frontal dejará hasta 35 milímetros en la capital. Autoridades fijaron zonas de riesgo extremo en tres comunas de la región.

18 de julio de 2026 / LA SERENA La quebrada de Islón se activó producto de las intensas precipitaciones asociadas al sistema frontal que afecta a la zona, por lo que autoridades llaman a extremar las precauciones y evitar transitar por sectores de riesgo. FOTO: IGNACIO RAMIREZ / AGENCIAUNO / Pablo Ovalle Isasmendi

Un intenso sistema frontal impactará a la Región Metropolitana durante este martes 20 de octubre, evento meteorológico que proyecta precipitaciones de entre 20 y 35 milímetros. Ante esta contingencia, el Gobierno lideró una mesa técnica de emergencia donde se determinó implementar acciones preventivas para mitigar los graves riesgos de inundaciones, deslizamientos de tierra y eventuales aluviones.
La disposición central adoptada por las autoridades consiste en la activación de tres polígonos de seguridad ubicados en las comunas de Las Condes, Puente Alto y Talagante. Estos perímetros de resguardo fueron seleccionados estratégicamente debido a su compleja geografía y a los preocupantes antecedentes que registran frente a lluvias de similar magnitud.
En Las Condes, la delimitación protegerá el sector de San Carlos de Apoquindo, zona que mantiene un alto nivel de fragilidad tras el aluvión registrado el pasado 8 de octubre. Existe preocupación de que la nueva caída de agua genere remociones en masa y arrastre los sedimentos que aún permanecen en el lugar, afectando nuevamente a viviendas y vehículos.
Por su parte, la vigilancia en Puente Alto se concentrará de forma exclusiva en los campamentos Valle Hermoso y El Sueño de Todos, considerados altamente vulnerables. Mientras que en la comuna de Talagante, los equipos resguardarán el área de Ribera del Río, territorio donde existen aproximadamente 100 viviendas bajo amenaza directa por el desborde del cauce aledaño.
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El plan de contingencia exige extremar el cuidado al volante en las diversas rutas cordilleranas de la capital. Los equipos de emergencia solicitaron evitar desplazamientos innecesarios por Camino El Volcán en la comuna de San José de Maipo, la Ruta G-21 en dirección a Farellones y el trazado de Camino Juan Pablo II, vía que une Lo Barnechea con Chicureo.
Simultáneamente, se ratificó que las avenidas General Blanche, La Plaza, Quebrada Honda y San Carlos de Apoquindo seguirán inhabilitadas para el flujo vehicular. La restricción busca facilitar el despeje de las vías y evitar accidentes de tránsito por el material de arrastre acumulado a principios de mes.
Advertencias de un experto
Para Ivo Fustos, geofísico y académico de la Universidad de La Frontera (UFRO), especialista en amenazas naturales y riesgos geológicos e hídricos, uno de los principales factores que debe vigilarse es la acumulación de nieve en la cordillera y la posibilidad de nuevas precipitaciones con una isoterma cero elevada, condición que puede intensificar el escurrimiento de agua hacia quebradas y ríos.
“La presencia de nieve en la zona cordillerana en parte es una buena noticia, dado que tendremos reservas de agua bien entrado el verano”, explica Fustos. Sin embargo, advierte que es fundamental evaluar los escenarios de precipitaciones con isoterma cero alta, especialmente en sectores donde estas condiciones pueden favorecer inundaciones y remociones en masa.
El académico plantea que los recientes episodios registrados en comunas como Las Condes y Curacautín deben servir para identificar puntos críticos y fortalecer los sistemas de prevención. Esto implica revisar las quebradas y zonas con antecedentes de remociones en masa, mantener los canales despejados y evaluar si los planes comunales de emergencia responden adecuadamente a las amenazas actuales.
La preocupación no se limita a las precipitaciones. El especialista advierte que la abundancia de lluvias puede favorecer el crecimiento de vegetación que, al secarse con las altas temperaturas del verano, podría aumentar la disponibilidad de material combustible y las condiciones propicias para la propagación de incendios forestales.
“El actual desafío del país es prepararnos para la temporada de incendios a mediano y corto plazo, en la medida que seguimos preparándonos para eventos de inundaciones y remociones en masa”, señala Fustos.

Mario Vergara
Editor general del área digital de Radio ADN. Enfocado en cobertura política y contingencia internacional....




