Nacional

Google logra luz verde para su Data Center en Cerrillos: no deberá ingresar a evaluación ambiental

El proyecto de US$200 millones recibió una resolución favorable del Servicio de Evaluación Ambiental, aunque todavía debe cumplir con otros permisos y exigencias para concretar su construcción.

Getty Images / Erman Gunes

El proyecto de Google para construir un Data Center en Cerrillos, con una inversión estimada de US$200 millones, consiguió un importante avance regulatorio.

Esto luego de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región Metropolitana determinara que la iniciativa no está obligada a ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), según consigna BNamericas.

La resolución, fechada el 16 de octubre, representa un nuevo paso para el proyecto, que contempla un recinto de unas 23 hectáreas, 32.412 metros cuadrados construidos y un desarrollo dividido en cuatro etapas.

Sin embargo, el pronunciamiento del SEA no equivale a una autorización para ejecutar las obras ni libera a la empresa de obtener los demás permisos sectoriales correspondientes.

Más información

El punto clave detrás de la resolución del SEA

Uno de los elementos centrales del análisis fueron los sistemas que tendrá el Data Center para funcionar. El proyecto considera 44 grupos electrógenos diésel de respaldo, con una potencia instalada conjunta de 120,25 MW, además de 63 equipos de enfriamiento que funcionarán sin consumo de agua. La energía será suministrada principalmente desde la red externa mediante una línea de 110 kV de aproximadamente 400 metros.

Aunque la potencia de los generadores supera ampliamente el umbral de 3 MW que puede gatillar el ingreso al SEIA para centrales generadoras, el SEA consideró que estos equipos corresponden a sistemas de respaldo y no a una central destinada al suministro permanente de energía. Para ello, se basó en criterios de la Superintendencia del Medio Ambiente y en lineamientos específicos para proyectos de centros de datos.

Otro de los aspectos analizados fue el almacenamiento de sustancias inflamables. El proyecto contempla 695,9 toneladas, equivalentes a unos 814 mil litros, pero el umbral vigente desde enero de 2026 para gatillar el ingreso al SEIA es de 1.000 toneladas. La línea eléctrica, en tanto, supera los 23 kV, pero su extensión es de unos 400 metros, lejos de los más de dos kilómetros exigidos por la normativa para esa tipología.

El avance ocurre después de una extensa tramitación que comenzó hace más de seis años. Google había obtenido una aprobación ambiental en febrero de 2020, pero esta fue parcialmente anulada por el Segundo Tribunal Ambiental en 2024, tras cuestionamientos vinculados principalmente a la extracción de agua del acuífero Santiago Central. Posteriormente, la compañía renunció a esa autorización y rediseñó el proyecto para utilizar sistemas de enfriamiento por aire.

El nuevo diseño también fue cuestionado por organizaciones ambientales, entre ellas OLCA y MOSACAT, que plantearon ante el SEA que la iniciativa debía ingresar al SEIA debido a su continuidad con el proyecto anterior. Tras la notificación de la resolución, se abrió un plazo de cinco días para presentar recursos de reposición y jerárquicos. Además, la SMA mantiene la facultad de requerir eventualmente el ingreso del proyecto al sistema de evaluación ambiental.