Sorpresiva tormenta en Santiago: experto explica fenómeno que golpeó a la región Metropolitana
El geógrafo Ignacio Ibarra advierte sobre el peligro latente en las laderas tras las intensas lluvias y granizos registrados en la capital.
Un sorpresivo fenómeno meteorológico caracterizado por lluvias intensas, chubascos violentos y fuertes granizos afectó a la Región Metropolitana, abarcando desde el sector oriente hasta el poniente de Santiago. La precipitación tomó por sorpresa tanto a la ciudadanía como a las instituciones, ya que los pronósticos generales no predecían la violencia del evento ni la ocurrencia de granizadas de tal magnitud.
Para comprender los alcances técnicos de esta precipitación, el Doctor en Geografía Física y académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile, Ignacio Ibarra, explicó que el fenómeno se definió por chubascos de gotas grandes e impacto violento.
Según el especialista en geomorfología y remociones en masa, la caída de abundante agua en breves lapsos de tiempo genera un escenario latente de riesgo por aluviones, flujos de barro o detritos, e incluso desbordes de ríos en diversos sectores de la cuenca.
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Factores de riesgo y activación de quebradas
El experto enfatizó que la posibilidad de que una quebrada se active —es decir, que baje un flujo compuesto por agua, rocas, suelo y sedimento— depende de condiciones clave en el terreno. La principal variable es la saturación previa del suelo, pues la humedad acumulada por lluvias registradas en días anteriores impide que la tierra absorba más líquido, acelerando la escorrentía superficial del agua.
A la saturación del terreno se suma la cantidad de sedimento y material suelto acumulado en las laderas y cursos de agua tras los eventos pluviales recientes. De acuerdo con el académico, la concentración espacial de las nubes y el volumen de lluvia sobre estas zonas con material inestable determinarán si se desencadenan o no desprendimientos o aluviones en las comunas bajo vigilancia.
Frente a la ocurrencia de estos patrones de clima cambiante, el especialista sostuvo que es fundamental incrementar la capacidad de predicción del país mediante sistemas de monitoreo fino y radares meteorológicos.
Aunque estas tecnologías permiten anticipar y enviar alertas preventivas sobre tormentas de rápido desarrollo, Ibarra remarcó la importancia de mantener un seguimiento continuo directamente sobre las laderas para proteger a la población ante eventuales emergencias.