“No son cosas de la edad”: las señales que podrían revelar una dependencia al alcohol en adultos mayores
Expertos advierten sobre los riesgos del consumo problemático de alcohol en adultos mayores y entregan señales que no deberían atribuirse simplemente al envejecimiento.

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El consumo problemático de alcohol en adultos mayores puede pasar inadvertido durante años, especialmente cuando sus efectos son confundidos con cambios propios del envejecimiento.
Un análisis de registros del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud reveló que los hombres de entre 65 y 79 años presentan las tasas más altas de mortalidad por síndrome de dependencia del alcohol en Chile. Entre 2016 y 2024 se registraron 1.662 defunciones asociadas a esta causa.
El médico especialista en adicciones y fundador de Clínica Pellet Chile, Dr. Matías Ibáñez, explicó que en algunos casos se trata de personas que arrastran un consumo durante décadas y que, tras cambios importantes en su vida, pueden aumentar su ingesta.
“La jubilación, la viudez y la soledad no crean la adicción, pero son la excusa: el vaso pasa a llenar las horas y el silencio, y en la casa nadie levanta la alerta”, señaló.
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La soledad aparece como uno de los factores que pueden incidir en esta etapa. De acuerdo con el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, el 49,2% de las personas mayores experimenta sentimientos de soledad, mientras que el 55,5% presenta un alto riesgo de aislamiento social. A esto se suman situaciones como la jubilación, la viudez, el nido vacío, problemas de sueño, dolor crónico o una reducción de los ingresos.
Según el especialista, algunos cambios deberían llamar especialmente la atención: caídas frecuentes, pérdida de memoria después de beber, irritabilidad o ánimo depresivo, insomnio o somnolencia durante el día, aislamiento, consumo a escondidas y promesas reiteradas de reducir la ingesta que no se cumplen. Estos comportamientos pueden ser atribuidos erróneamente al paso de los años.
Ibáñez explicó además que el organismo de una persona mayor puede reaccionar de manera diferente frente al alcohol debido a cambios fisiológicos, como la disminución de la masa muscular y del agua corporal, además del uso de medicamentos. “Cuando el alcohol empieza a cumplir esa función emocional, deja de ser un hábito social y se transforma en una señal de alerta”, afirmó.
El impacto también puede ser acumulativo. Entre 1997 y 2022 se registraron 20.918 muertes por cirrosis hepática alcohólica en Chile, de las cuales el 85% correspondió a hombres. Aunque las muertes por esta causa disminuyeron 53,7% durante ese período, los efectos de un consumo prolongado pueden manifestarse décadas después. “Las adicciones son una enfermedad crónica y tratable a cualquier edad”, sostuvo.
En un país donde las personas de 65 años o más representan actualmente el 14% de la población, según el Censo 2024, el desafío también pasa por no normalizar síntomas que podrían estar relacionados con una dependencia.

Juan Carlos Castillo
Periodista chileno y editor web de ADN.CL, especializado en contingencia nacional, fútbol, anime y lucha...




