“Me amenazó con matar a mis hijas”: el giro en declaración clave por secuestro en falso cuartel PDI
Un chofer de aplicación cambió su versión tras denunciar graves amenazas. Su relato detalla cómo operó la banda del exfiscal Fodich en pleno centro.

Octava jornada de formalización por caso "Operación Apocalipsis"

La investigación por el secuestro extorsivo de dos ciudadanos chinos vinculados a la mafia del clan Chen sumó un antecedente clave. La Fiscalía Supraterritorial revisa actualmente las contradictorias declaraciones de Pastor Alberto Tovar, un ciudadano venezolano de 41 años que operó como chofer de la banda liderada presuntamente por el exfiscal Vinko Fodich y tres detectives de la Policía de Investigaciones (PDI).
El caso, que estalló tras descubrirse la exigencia de $300 millones a las víctimas a cambio de “frenar” una supuesta indagatoria judicial en su contra, tiene como epicentro un montaje sin precedentes. El recinto clandestino funcionaba como un falso cuartel policial, emplazado en el subterráneo de un edificio ubicado en la calle José Miguel Carrera 269, en la comuna de Santiago.
Fue en ese contexto que el 9 de septiembre, mismo día en que cayeron los policías de la Bicrim La Pintana y el ex persecutor, Tovar entregó su primer testimonio. Durante ocho horas, el conductor aseguró haber cobrado $150 mil por realizar diversas carreras a los sospechosos a bordo de su vehículo particular. Entre sus pasajeros describió a un hombre “elegante”, quien coincidiría con las características físicas de Fodich, actualmente en prisión preventiva en Casablanca, informa La Tercera.
El dramático giro del testigo por el secuestro en falso cuartel PDI
En su versión inicial, el chofer relató que el 6 de agosto bajó “por accidente” al nivel -1 del edificio, donde observó a los imputados junto a Mingkai Fu y Mingxia Fu. Ante un grito de alerta, huyó hacia su departamento. Sin embargo, apenas unas horas después de firmar esta declaración, Tovar se presentó de madrugada en dependencias policiales de calle General Mackenna para retractarse.
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En esta segunda comparecencia, el sujeto aseguró que toda su historia anterior era falsa y confesó que su único rol fue arrendar el automóvil a los delincuentes. El cambio de testimonio, argumentó, se debió a una violenta intimidación sufrida en los pasillos del inmueble tras ser sorprendido mirando hacia el subterráneo.
Según relató a los investigadores, uno de los sospechosos lo enfrentó directamente: “Me acusó de estar sapeándolo, amenazándome en ese instante con matar a mis dos hijas y a mi polola actual si hacía algún comentario”. En su declaración añadió que el involucrado le advirtió que “ante cualquier circunstancia futura, yo iba a tener toda la responsabilidad por sapo al ser el dueño del auto”, señala el medio citado.
“Desde esa ocasión, no he denunciado las amenazas por miedo e incluso, actualmente temo por mi integridad, mi vida y la de mis hijas y mi polola, ya que considero a ese sujeto peligroso, sobre todo en la forma que me dijo las amenazas”, finalizó.
La indagatoria sigue en curso para esclarecer la dinámica exacta de los hechos ocurridos en agosto. El testimonio del venezolano, quien mantiene una situación migratoria irregular desde 2018, es periciado en detalle para reconstruir la cronología del delito. Por ahora, el Ministerio Público evalúa el nivel de participación y el posible grado de encubrimiento de los distintos actores en esta red de extorsión institucional.

Mario Vergara
Editor general del área digital de Radio ADN. Enfocado en cobertura política y contingencia internacional....




