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UE ofrece a Canadá convertirse en su primer “miembro asociado”: “Debemos reimaginar nuestras asociaciones”

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hizo el anuncio ante el primer ministro canadiense, Mark Carney.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney. Getty Images / Thierry Monasse

La Unión Europea abrió la puerta para que Canadá se convierta en su primer “miembro asociado”, una propuesta planteada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo.

La líder europea se dirigió directamente al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien estuvo presente como invitado en la instancia y se convirtió en el primer líder no europeo en asistir.

Imagen de archivo de Mark Carney | Getty Images / NurPhoto

“Dije que debemos reimaginar con urgencia nuestras asociaciones. Así que me gustaría trabajar contigo para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”, afirmó von der Leyen.

Actuar en solitario “no es una opción para nosotros”

En ese sentido, la presidenta de la Comisión Europea sostuvo que “para algunos, la respuesta es actuar en solitario. Pero esa no es una opción para nosotros (...). Ya no podemos depender de él como la única forma de proteger nuestros intereses”, en referencia al sistema de reglas compartidas.

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Asimismo, defendió que “sólo Europa, por su tamaño y su poder, puede liderar” la construcción de nuevas coaliciones globales.

Von der Leyen recordó, además, que el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) ha impulsado en un 75% el comercio de bienes entre ambos socios en menos de una década, y anunció que la relación bilateral pasará “del CETA a una Alianza para el Futuro” para crear un “espacio común de prosperidad y seguridad económica”.

“A favor de nuestra fuerza común”

Esa alianza incluirá cooperación en manufactura inteligente, una “alianza tecnológica”, la integración de las bases industriales de defensa, un proyecto conjunto insignia en el Ártico y trabajo compartido en energía, minerales críticos, baterías, inteligencia artificial, computación cuántica, ciberseguridad y seguridad económica, detalló la líder europea.

“Esta es una asociación que no va contra nadie más, sino a favor de nuestra fuerza común”, afirmó Von der Leyen en un momento de tensión en las relaciones entre Ottawa y Washington.