El inesperado efecto de Fiestas Patrias en los gastos comunes que genera preocupación en comunidades
Un estudio detectó que los accesos a edificios pueden caer más de 60% durante el 18 y 19, mientras las comunidades deben seguir financiando turnos y reemplazos.
Agencia Uno | Referencial
Las Fiestas Patrias pueden significar descanso para miles de familias, pero no necesariamente un alivio para las finanzas de las comunidades de edificios.
Un estudio de Millacero detectó que durante los festivos disminuye fuertemente la presencia de residentes, mientras gastos como la cobertura de conserjería deben mantenerse e incluso pueden sumar costos por reemplazos.
El análisis, basado en el comportamiento registrado durante las celebraciones de 2025, mostró que los accesos disminuyeron un 59,2% el 18 de septiembre y un 64,7% el día 19, jornadas que concentraron los niveles más bajos de actividad. La principal explicación estaría en la salida de residentes de la ciudad, un comportamiento que vuelve relevante la planificación de cara al feriado de este año.
Más información
Edificios con menos residentes, pero costos que no desaparecen
El problema es que la menor utilización de los edificios no produce una baja equivalente en sus obligaciones. Los turnos de conserjería deben continuar funcionando durante los feriados y, en determinados casos, es necesario contratar reemplazos, aumentando los desembolsos justo cuando el movimiento alcanza sus mínimos.
El CEO de Millacero, Cristian Maturana, describió el fenómeno como una contradicción que se repite cada septiembre. “Existe una paradoja que las comunidades enfrentan cada Fiestas Patrias: deben asumir mayores costos para cubrir los feriados justo cuando la actividad del edificio alcanza sus niveles más bajos del año”, señaló.
La reducción tampoco se presenta de manera uniforme. Durante la madrugada del 18 de septiembre de 2025, entre las 00:00 y las 06:00 horas, la actividad aumentó un 12%, mientras los accesos de visitas fueron los únicos que no disminuyeron. Las encomiendas, en cambio, prácticamente desaparecieron durante el feriado, mientras que las entregas de supermercados aumentaron con fuerza en los días posteriores, coincidiendo con el regreso de los residentes.
Para Maturana, la clave está en anticipar estos cambios de comportamiento. “El desafío para las comunidades es planificar adecuadamente la cobertura de conserjería, considerando los niveles reales de movimiento y evitando que el costo de los reemplazos sea desproporcionado respecto de la actividad que efectivamente existe”, explicó. Una mejor planificación permitiría ordenar turnos y gastos sin comprometer la seguridad del edificio durante las jornadas de menor ocupación.