Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast
OPINIÓN

Patricio Guzmán y el estadio que jamás olvidó: Aldo Schiappacasse

En el día en que se conoció el fallecimiento del destacado documentalista chileno, el periodista de ADN recuerda su relación con el Estadio Nacional.

Pedro Cerda

Patricio Guzmán murió este martes en París, a los 85 años, víctima de un paro cardiorrespiratorio. Fue el documentalista que más obstinadamente filmó la memoria chilena, el hombre que convirtió el 11 de septiembre de 1973 en la materia prima de una obra que se extendió por más de cinco décadas. Y se fue evocando, hasta el final, un lugar que lo marcó antes de que pudiera terminar su primera gran película: el Estadio Nacional.

Guzmán llevaba meses filmando “La batalla de Chile” cuando ocurrió el golpe de Estado. El rodaje se cortó en seco el mismo 11 de septiembre. Fue detenido y pasó quince días preso en el Estadio Nacional, entonces transformado en centro de detención masiva, donde —según ha contado él mismo y registran distintas biografías— sufrió amenazas de fusilamiento.

Más información

Sobrevivió gracias, en parte, a que un tío guardó los rollos de película en un baúl, salvándolos de la destrucción y permitiendo que, años después, y ya en el exilio, Guzmán terminara la obra que lo haría mundialmente conocido.

Ese estadio —escenario de fútbol, del arte y la música, de elecciones y ramadas— fue una cárcel a cielo abierto. Esa doble identidad, la de espacio de castigo y luego de normalidad recuperada (allí debía jugarse, a pocos días del golpe, el duelo contra la URSS clasificatorio para el mundial del 74), es parte de lo que Guzmán entendía como el trabajo del documentalista: no dejar que el tiempo borre lo que sucedió en lugares donde después la vida sigue.

El Estadio Nacional no fue un tema central y recurrente en su filmografía de manera explícita, pero sí quedó inscrito como el origen biográfico de una obsesión que atravesó toda su carrera: la memoria como resistencia al olvido.

Lo que Guzmán entendía como el trabajo del documentalista: no dejar que el tiempo borre lo que sucedió en lugares donde después la vida sigue.

—  Aldo Schiappacasse

En “Chile, la memoria obstinada, Guzmán incluye imágenes del Nacional como una manera de lavar sus propias heridas. Lo hace en un partido cualquiera, con los hinchas ingresando, en desorden y con banderas de Colo Colo. La memoria del recinto la perpetuaría Carmen Luz Parot en el 2002 con su propio documental sobre el estadio.

Guzmán muere pocos años después de haber sido distinguido con el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, y con “Nostalgia de la luzincluida entre las 250 mejores películas de la historia según Sight & Sound. Fue, a no dudarlo, el mejor documentalista de nuestra historia. Deja una obra que comenzó, literalmente, cautivo en un estadio, para dedicar su vida y su trabajo a que nadie pudiera olvidar lo que vivimos desde entonces.

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: ADN Radio

23/08/2024 - 01:38:13

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir

Enlace copiado