Noticias

No protege del alcohol ni salva de los excesos: la verdad sobre el uso del omeprazol ante las Fiestas Patrias

El medicamento no actúa de manera inmediata, no compensa una comida abundante ni protege de los efectos del alcohol.

Asados, empanadas, anticuchos, choripanes y alcohol suelen concentrarse durante varios días de celebraciones de Fiestas Patrias. Y cuando aparece la acidez, la pesadez o el malestar digestivo, una práctica habitual es recurrir a medicamentos con la idea de aliviar rápidamente las consecuencias de haber comido o bebido de más.

Uno de ellos es el omeprazol. Sin embargo, utilizarlo como una suerte de “protector” antes o después de los excesos es un error. El medicamento no tiene un efecto inmediato, no compensa una comida abundante y tampoco protege al organismo de los efectos del alcohol.

“El omeprazol no es un ‘protector gástrico’ para los excesos”, advierte el Dr. Rolando Sepúlveda Cortés, gastroenterólogo y director del Departamento de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera.

Más información

El médico agrega que tampoco tiene sentido tomarlo antes de consumir alcohol pensando que así se protegerá el estómago. Cuando existe una indicación médica, generalmente se recomienda ingerirlo entre 30 y 60 minutos antes de una comida, habitualmente antes del desayuno.

Automedicarse puede ocultar síntomas

El problema no es solamente que el omeprazol no cumpla la función que muchas personas le atribuyen durante estas celebraciones. En Chile requiere receta médica y, aunque es un medicamento seguro cuando está correctamente indicado, su uso por cuenta propia puede disminuir síntomas y retrasar el diagnóstico de enfermedades digestivas importantes, incluido el cáncer gástrico.

La advertencia cobra especial relevancia en personas mayores de 40 años que presentan molestias digestivas persistentes.

“Si la acidez, el dolor abdominal o las molestias digestivas son frecuentes o persistentes, lo adecuado es consultar y no mantener una automedicación”, señala Sepúlveda.

También existen síntomas que no debieran atribuirse simplemente a haber comido o bebido demasiado. La baja de peso, anemia, dificultad para tragar, vómitos persistentes, sangrado digestivo o deposiciones negras son señales que requieren evaluación médica.

¿Y qué pasa con los antiácidos?

A diferencia del omeprazol, los antiácidos pueden aliviar rápidamente una acidez ocasional, mientras que los alginatos pueden ser útiles en algunos episodios de reflujo. El problema aparece cuando estos medicamentos también se utilizan repetidamente sin investigar qué está provocando las molestias.

“Si las molestias son frecuentes, lo indicado es estudiarlas”, sostiene el gastroenterólogo.

El omeprazol, en tanto, puede provocar efectos secundarios como dolor de cabeza, molestias abdominales, náuseas, diarrea o constipación. Su utilización prolongada e innecesaria también puede asociarse a alteraciones nutricionales e infecciones, aunque el médico recalca que se trata de un medicamento muy seguro cuando está bien indicado.

¿Qué hacer después de comer o beber de más?

Si el exceso ya ocurrió, la recomendación no pasa por buscar un medicamento que “borre” sus efectos. Lo principal es suspender el consumo de alcohol, hidratarse, descansar y retomar una alimentación más liviana y en porciones pequeñas. Después de una comida abundante también conviene evitar acostarse inmediatamente.

El Dr. Sepúlveda además descarta otro mito frecuente: no existen medicamentos ni remedios caseros capaces de eliminar rápidamente el alcohol del organismo. El cuerpo necesita tiempo para metabolizarlo.

Por eso, de cara a varios días de celebraciones, la recomendación sigue siendo prevenir antes que intentar compensar después: comer lentamente, moderar las porciones, mantenerse hidratado y limitar el consumo de alcohol.