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Zverev extiende la sequía norteamericana en Grand Slams y se cobró una esperada revancha tras ganar el título del US Open

El alemán despejó las dudas de sus extensas primeras rondas en Nueva York para obtener su segundo trofeo en majors.

ANGELA WEISS

La expectativa estaba instalada en Estados Unidos este domingo para la disputa de la final del cuadro masculino del US Open 2026.

Todas las esperanzas locales estaban depositadas en Ben Shelton, quien tenía la misión de finalizar la sequía norteamericana en Grand Slams, considerando que Andy Roddick fue el último en hacerlo cuando levantó el trofeo en Flushing Meadows en 2003.

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Sin embargo, en frente, el 9 del mundo tenía un escollo duro de roer: el máximo sembrado del cuadro, Alexander Zverev, quien tras tener dos estresantes primeras rondas, llegó hasta la final en la “Gran Manzana” sin perder un solo set más. Para peor, en el historial, Shelton nunca le había ganado al germano.

Eso sí, el alemán tenía encima los fantasmas de la final del US Open que perdiera en 2020 ane el austríaco Dominic Thiem, pero salió decidido a despejar todas las dudas en el Arthur Ashe Stadium.

Zverev concretó dos quiebres para llevarse el primer set por 6/3 y luego debió ir al tie break para ampliar la ventaja en el marcador, ganando el desempate del segundo parcial por 7-2.

Ben Shelton no se rindió y dio batalla al punto de quebrarle el saque a su rival por primera vez en el duodécimo juego del tercer set, cuestión que le permitió ganarlo por 7/5.

Sin embargo, el 2 del mundo volvió por sus fueros con otros dos rompimientos que le permitieron ganar el cuarto set por 6/2, sellando la victoria luego de 3 horas y 35 minutos de juego.

Eso sí, Alexander Zverev demoró en “caer” en que había concretado su primer título del US Open y el segundo Grand Slam de su carrera (ya había ganado Roland Garros este año), pues creía que tenía aún que seguir jugando.

Así las cosas, se concretó una curiosa imagen en que el jugador de 29 años pasó de prepararse para recibir a levantar sus manos con tal de celebrar una “venganza” que tardó 6 años en consumar.