Nacional

Sueldos en Chile: estudio muestra cuánto ganan los extranjeros en comparación con los trabajadores chilenos

El informe de la Fundación SOL revela marcadas disparidades según el país de origen y un acentuado rezago en las mujeres.

Agencia Uno

La XIII edición del estudio “Los Verdaderos Sueldos de Chile”, elaborado por la Fundación SOL a partir de los microdatos de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, pone de manifiesto una radiografía detallada sobre el valor de la fuerza laboral extranjera en el país.

En un mercado laboral marcado por un atraso salarial estructural, las y los trabajadores migrantes experimentan un rezago acentuado frente a los parámetros del promedio y la mediana nacional. El informe analiza el comportamiento de esta fuerza de trabajo, que supera el millón de personas, identificando importantes disparidades en sus ingresos líquidos según su país de origen, género y modalidad de inserción laboral.

A nivel general, la fuerza laboral ocupada migrante alcanza a 1.017.088 personas, compuestas por un 55,9 % de hombres y un 44,1 % de mujeres, donde casi el 50 % proviene de Venezuela. En términos de remuneraciones, la mediana salarial migrante se sitúa en $638.339 líquidos al mes, ubicándose $42.000 por debajo de la mediana nacional ($680.000). Asimismo, el ingreso promedio de la ocupación principal para este segmento llega a los $838.068 líquidos, lo que representa un desfase de $124.877 respecto del promedio general del país, fijado en $962.945 líquidos.

Heterogeneidad por nacionalidad: Marcadas brechas de ingresos según el país de origen

Al abrir los datos según las nacionalidades con mayor presencia en Chile, el informe de la Fundación SOL devela una profunda heterogeneidad interna. En el extremo superior se encuentran las y los trabajadores provenientes de Argentina, cuya mediana salarial alcanza los $984.247 líquidos y su ingreso promedio se eleva a $1.178.740.

En un escalón intermedio se posiciona la fuerza laboral de Venezuela, con un salario mediano de $698.183 y un promedio de $839.220 líquidos, superando levemente el umbral de la mediana nacional.

En contraste, la fuerza de trabajo proveniente de Colombia, Haití, Perú y Bolivia exhibe niveles de ingresos efectivamente más bajos y precarizados. Quienes provienen de Colombia registran una mediana de $600.000 líquidos, mientras que las personas de Haití alcanzan una mediana de $579.381.

Más información

El panorama es aún más complejo para las y los trabajadores de Perú, donde la mediana salarial cae a $568.929 líquidos y solo un 20 % logra ganar más de $897.000 líquidos. La cifra más baja la registran las personas procedentes de Bolivia, con una mediana de apenas $551.779 líquidos mensuales.

La brecha salarial se intensifica al cruzar los datos de la fuerza de trabajo extranjera con el factor de género y la precariedad en el tipo de empleo. Un ejemplo claro de este fenómeno se observa en el trabajo mediante plataformas digitales, espacio de alta absorción de mano de obra migrante.

En este sector, mientras el salario mediano general es de $500.000 líquidos, la mediana de las mujeres trabajadoras se desploma a $300.127 líquidos, reflejando cómo la intersección entre origen, género e informalidad acentúa la desprotección laboral de las trabajadoras extranjeras.

Referencial. / Leonardo Rubilar

En conclusión, los hallazgos de la Fundación SOL demuestran que la fuerza laboral extranjera no solo sufre el atraso salarial generalizado de la economía chilena, sino que enfrenta barreras adicionales de segregación laboral.

La concentración de gran parte de la población migrante en salarios inferiores a la mediana nacional evidencia un modelo de inserción basado en la devaluación del trabajo, perpetuando la insuficiencia de ingresos en los hogares y forzando la búsqueda de múltiples empleos o el sobreendeudamiento para hacer frente al costo de la vida.