Ley Karin: qué hacer si denuncias acoso laboral y la empresa no responde
Más de 92 mil ingresos relacionados con la Ley Karin recibió la Dirección del Trabajo entre agosto de 2024 y junio de 2026, pero solo 14.658 llegaron a una investigación formal.
AndreyPopov
A dos años de la entrada en vigencia de la Ley Karin, las cifras entregadas por la Dirección del Trabajo vuelven a poner el foco en el acoso laboral y sexual y en las herramientas que tienen los trabajadores para denunciar estas situaciones.
El escenario plantea dudas entre quienes denuncian y no reciben una respuesta oportuna. ¿Qué ocurre cuando una empresa no activa los protocolos? ¿Qué protección tiene una persona que denuncia por un compañero? ¿Y qué alternativas existen cuando aparecen represalias?
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En ADN Te Escucha, Rodrigo Valdivia, abogado y socio del área laboral de Grupo Defensa, explicó que la Ley Karin establece la obligación de los empleadores de contar con canales de denuncia y actuar frente a posibles situaciones de acoso. “Si yo hago una denuncia y no recibo una respuesta pronta, eso ya es una señal de alerta, es un signo de que no se está dando cumplimiento a la ley”, señaló Valdivia.
El abogado agregó que, ante una denuncia, el empleador debe adoptar medidas preventivas y activar una investigación. La normativa también contempla plazos para este proceso y sanciones en caso de incumplimiento.
Uno de los casos abordados durante el programa correspondió a una funcionaria pública que denunció acoso sexual y laboral que afectaba a una compañera. Según relató, tras realizar la denuncia comenzó a recibir hostigamiento y, nueve meses después, aún no obtenía una respuesta institucional.
Valdivia explicó que los funcionarios públicos también cuentan con protección frente a vulneraciones de derechos fundamentales y que una represalia por denunciar puede constituir una vulneración.
¿A qué poner atención?
Entre las señales de alerta mencionó la ausencia de respuesta después de una denuncia, situaciones de hostigamiento o discriminación y conductas que afectan derechos como la honra, la integridad física y psíquica o la igualdad y no discriminación.
Además, recordó que una sola conducta puede constituir acoso laboral si reviste la gravedad suficiente, sin que sea indispensable que exista reiteración.
Frente a una eventual acción judicial, el especialista recomendó buscar asesoría oportunamente y mantener respaldo de correos, mensajes, denuncias y otros antecedentes.