Vanguardistas improvisaciones y partituras seleccionadas protagonizaron festival Musicahora de La Serena
El consolidado encuentro reunió a varios conjuntos locales y de la capital, en que la música interpretada espontáneamente tuvo un rol destacado.


Bajo el inspirador lema “Abrir futuros, escuchando el presente”, se realizó la semana recién pasada en La Serena el ya tradicional encuentro Musicahora, dedicado a las nuevas tendencias de composición y vanguardia musical.
La primera noche fue especial, ya que se llevó a cabo la segunda versión del Concurso “Cirilo Vila Castro”, una colaboración con la SCD para recordar a quien fuera mentor de tantos compositores en este país.
Seis obras fueron seleccionadas para ser estrenadas en el marco de Musicahora. Sin ganadores ni perdedores, simplemente llegar a esta instancia era el premio. Un conjunto de músicos locales dirigidos por Manuel Figueroa-Bolvarán interpretaron las partituras ganadoras de Carlos Molina, Mario Marchant, Antonio Contreras, Yair Gómez, Ariel Sanhueza, y Andrés Alcalde. Este último, un nombre clave de la música experimental de Chile.
La música vinculada a la improvisación tuvo una preponderancia en esta edición del encuentro, y es también la tendencia que se ve en los festivales de nueva música alrededor del mundo.


Un punto destacado fue la actuación del Dúo Improvincia, integrado por el director artístico del festival Esteban Correa, en guitarra eléctrica, y Manuel Figueroa-Bolvarán en contrabajo, quienes junto a músicos invitados interpretaron una propuesta titulada ‘DotCL’.
Dividida en tres movimientos, es una destilación luminosa de las posibilidades de los instrumentos tocando libremente, junto a intervención electrónica. El segundo movimiento fue llamativo por su interactividad, ya que, ante números anotados por miembros del público, los músicos interpretaban cierto material.
El músico local Alejandro Meléndez, cornista y director de diferentes conjuntos, presentó una creación propia bautizada como ‘Los Andes’, en donde él mismo alterna entre cornos (con y sin válvulas), gaita anina y flauta dulce. Es una obra multimedia, ya que implica proyección audiovisual de nuestra gran cordillera. Paisajes que se apreciaban colmados de belleza, junto al sugerente acompañamiento musical de Meléndez.
También serenense es el dúo integrado por la percusionista Simone Caiafa y el guitarrista Lorenzo Román, cuyas improvisaciones y composiciones libres tenían mucho de jazz, una estética cristalina determinada por el bello sonido de la guitarra eléctrica de Román, y las certeras baquetas de Caiafa.
Dos conjuntos de la Universidad Católica actuaron el penúltimo día. Movimiento Paralelo, integrado por las flautistas Karina Fischer y Paola Muñoz, demostraron las infinitas posibilidades de la interacción entre flautas traversas y dulces, en composiciones de Jorge Pepi, Juan Carlos Tolosa y Matías Rosales. Taller Ciclo, en tanto, liderado por el compositor Cristián Morales-Ossio, logró un bello equilibrio entre material escrito y libertad interpretativa, incluso incluyendo una improvisación libre, que no dejó indiferente a los presentes.
Una voz relevante
Como siempre, la última noche fue la participación estelar de la Orquesta Sinfónica Universidad La Serena (OSULS). La dirección estuvo en manos de Gabriel Zepeda Jara (titular de la orquesta de Copiapó), y en primer término, un estreno mundial. ‘Entre mi Lengua tu Diáspora’ del compositor mexicano Alejandro Romero, invitado internacional de este año.
La pieza presenta a los timbres de los instrumentos como materia estructural, en un desarrollo, o mejor dicho un devenir, en que la transformación de los materiales va generando la forma global de la obra.


Le siguió el Concierto para Guitarra (2016) del compositor británico Timothy Bowers, en que el solista fue el virtuoso chileno-británico Emmanuel Sowicz. Esta partitura, aunque reciente, posee una mirada tradicionalista, y se cristalizó como un compendio de los grandes conciertos para guitarra, evocando sonoramente al famoso ‘Aranjuez’ de Joaquín Rodrigo, o la música de Castelnuovo-Tedesco.
Fue un vehículo ideal para mostrar las capacidades técnicas de Sowicz, quien se erige como un gran exponente de la guitarra clásica entre los connacionales. Como bis ofreció su propio arreglo de ‘Gracias a la Vida’ de Violeta Parra.
Martín Letelier, hoy radicado en Alemania, es una voz relevante de la composición de su generación. Su obra ‘Diablo Blanco’ había sido estrenada previamente por la OSULS, y su inclusión acá nos da cuenta del compromiso de esta orquesta regional por nuestros compositores.
Zepeda Jara dirigió sensiblemente esta pieza llena que resalta colores, ritmos, y que en una parte cita la famosa canción ‘Duerme Negrito’ de Atahualpa Yupanqui. La orquesta fue ovacionada por el fiel público local que la sigue concierto a concierto.




