Instrucciones de la cúpula del Tren de Aragua: revelan detalles del secuestro y crimen de Ronald Ojeda en Chile
La carpeta también describe cómo se reclutó a los participantes y se organizó el operativo con falsos funcionarios de la PDI.

Agencia Uno

Una orden para que los participantes del secuestro de Ronald Ojeda abandonaran Chile habría marcado una de las últimas reuniones de la banda tras sustraer al exteniente venezolano desde su departamento, en febrero de 2024.
La instrucción habría sido entregada el 25 de febrero por Carlos Francisco Gómez Moreno, alias “Carlos Bobby”, durante un encuentro en la casa de Wimmer Rivas Olivares, en la toma Santa Marta de Maipú. Así lo detalla un documento de 39 páginas de la carpeta investigativa al que accedió Emol.
Según esos antecedentes, la orden estaba dirigida a quienes intervinieron directamente en el secuestro desde el domicilio. Días después, el 1 de marzo, la policía encontró el cuerpo de Ojeda enterrado bajo un radier de cemento, dentro de una maleta, en una mediagua de esa toma.
El encargo y las reuniones previas
La investigación sostiene que “Carlos Bobby” y Rafael Enrique Gamez Salas, alias “El Turko”, habrían recibido instrucciones de la cúpula del Tren de Aragua para secuestrar y matar al refugiado venezolano a cambio de una elevada suma de dinero.
Para organizar el delito, “El Turko” habría creado un grupo de WhatsApp en el que seleccionó e incorporó a los participantes. Estos fueron convocados a la vivienda de Rivas, donde se presentó el plan y se distribuyeron las tareas.
La preparación contemplaba conseguir vehículos, armas, un ariete y vestimenta para hacerse pasar por detectives. También incluía recopilar información sobre Ojeda y definir quiénes asumirían su traslado, custodia, homicidio y ocultamiento, además de disponer de los lugares necesarios para ello.
Grabaron el secuestro para informar a sus superiores
La carpeta describe un operativo que combinó vigilancia y cobertura. El 20 de febrero, dos de los involucrados se instalaron cerca del domicilio de Ojeda en un Chevrolet Sail blanco. Para el secuestro, la banda también disponía de un Nissan Versa gris, entregado el día anterior.
A las 03:05 horas, según la reconstrucción, llegaron otros participantes en el Nissan, que llevaba una baliza azul. Caracterizados como funcionarios de la PDI, uno de ellos mostró una orden falsa al conserje y otros subieron al piso 14, donde rompieron la puerta del departamento con un ariete.
Ojeda dormía junto a su pareja y su hijo menor de edad. Los sujetos lo intimidaron con armas, lo esposaron y lo sacaron del edificio. Mientras tanto, quienes prestaban cobertura grabaron su salida con un teléfono para enviar el registro a sus superiores y confirmar el cumplimiento de la primera parte del plan.
La huida tuvo un contratiempo: el Nissan presentó problemas mecánicos y los involucrados se trasladaron a un Hyundai i10 que esperaba en Renca. El vehículo averiado fue abandonado en la Costanera Norte y se convirtió en el primero encontrado por la policía.
De acuerdo con la investigación, Ojeda fue llevado a una mediagua de la toma Santa Marta, donde permaneció cautivo y posteriormente fue asesinado mediante asfixia por suspensión. Otros seis imputados habrían participado en la excavación y el ocultamiento de su cuerpo bajo cemento.
Estos antecedentes serán expuestos por el fiscal Héctor Barros, de la Fiscalía Metropolitana Sur, en el juicio cuyo inicio está previsto para el próximo 20 de octubre.
Cristóbal Álvarez
Periodista de Radio ADN. Redactor web con foco en actualidad, política y policial. Ha colaborado con...




