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Nuevo subsidio hipotecario 2026: quiénes podrán acceder, qué viviendas incluye y cómo funcionará para comprar casa propia en Chile

El beneficio amplió el número de cupos, elevó el valor máximo de las viviendas que pueden acceder al apoyo estatal y extendió su vigencia hasta 2028. Revisa aquí los detalles más importantes.

El acceso a la primera vivienda sumó un nuevo cambio en Chile tras la ampliación del subsidio a la tasa de interés hipotecaria y del Fondo de Garantías Especiales (FOGAES), una medida que busca facilitar la compra de viviendas nuevas mediante una reducción del costo del crédito y respaldo estatal para parte del financiamiento.

La principal novedad del beneficio es que incorpora un nuevo tramo de propiedades: el valor máximo de las viviendas que pueden acceder al programa aumentó desde 4.000 UF hasta 6.000 UF. Además, los cupos disponibles subieron de 50 mil a 80 mil, mientras que el plazo para solicitar financiamientos acogidos al beneficio se extendió hasta el 31 de mayo de 2028.

¿Cómo funciona el nuevo subsidio hipotecario en Chile?

El beneficio opera mediante una rebaja en la tasa de interés del crédito hipotecario para la compra de una vivienda nueva. De esta forma, quienes acceden pueden obtener un dividendo mensual más bajo en comparación con un crédito sin subsidio.

El programa combina dos herramientas. Por una parte, contempla un subsidio a la tasa de interés hipotecaria, que reduce el costo del financiamiento. Por otra, incorpora una garantía estatal mediante FOGAES, mecanismo que respalda parte del crédito ante la institución financiera y puede facilitar el acceso al financiamiento, incluido un menor pie en determinados casos.

Sin embargo, la garantía estatal no corresponde a un pago directo para el comprador ni asegura por sí sola que una persona pueda acceder al crédito. La aprobación final depende de la evaluación financiera de cada banco o institución participante, además del cumplimiento de las condiciones establecidas en el programa.

El proceso no requiere una postulación tradicional, como ocurre con otros subsidios habitacionales. La persona debe encontrar una vivienda nueva que cumpla con las condiciones y el tope de precio vigente, solicitar un crédito hipotecario en una entidad financiera adherida y obtener su aprobación. Una vez aprobada la operación y verificado el cumplimiento de los requisitos, el beneficio se aplica directamente al financiamiento.

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¿Quiénes pueden acceder al beneficio?

El programa está dirigido a personas naturales que buscan comprar una vivienda nueva, generalmente como primera vivienda, y que cumplan tanto las condiciones del reglamento como los requisitos de la institución financiera que otorgará el crédito.

Entre las condiciones principales se considera que la vivienda sea nueva, que su valor no supere las 6.000 UF y que el financiamiento se destine a la compra de la propiedad. Además, la operación debe cumplir con los límites y exigencias establecidos para acceder a la garantía estatal FOGAES.

De todos modos, acceder al subsidio no elimina las exigencias bancarias. Cada entidad financiera evalúa factores como los ingresos del solicitante, su nivel de endeudamiento, estabilidad laboral, comportamiento financiero, monto del crédito, valor de la vivienda y pie disponible antes de aprobar el hipotecario.

Por ello, una persona puede cumplir las condiciones generales del programa, pero no obtener el crédito si no supera la evaluación comercial de la entidad financiera.

El otro plan que busca facilitar la compra de viviendas: créditos hipotecarios a 30 años y menor pie

Mientras la ampliación del subsidio hipotecario y FOGAES ya se encuentra vigente, el Gobierno evaluaría una futura iniciativa denominada preliminarmente “Chile Propietario”, orientada a modificar algunas condiciones de acceso al crédito hipotecario.

La propuesta se encuentra en etapa de estudio y no forma parte del subsidio a la tasa ni de la garantía FOGAES actualmente vigentes. Por lo tanto, no corresponde presentarla como un beneficio disponible ni como una política con requisitos ya definidos.

La idea en evaluación contempla facilitar el acceso al financiamiento mediante créditos hipotecarios con plazos de hasta 30 años y la posibilidad de financiar hasta el 90% del valor de una vivienda. Esto podría reducir el ahorro inicial exigido para comprar una propiedad.

Entre las alternativas analizadas estaría que ciertos compradores aporten cerca de un 5% de pie, mientras el Estado podría complementar parte del ahorro restante mediante un mecanismo de apoyo. Sin embargo, todavía no se han definido oficialmente los requisitos, el valor máximo de las viviendas, quiénes podrían acceder ni el alcance final de la eventual medida.

También se estudian cambios vinculados al mercado hipotecario. No obstante, según lo informado hasta ahora, una eventual eliminación de la UF en los créditos hipotecarios no sería parte de esta primera reforma.