Ministra de Ciencia afirma que profesores de humanidades pueden “convertirse en vendedores o servicio al cliente” de IA
La secretaria de Estado sostuvo que las habilidades de lenguaje y la lectocomprensión serán indispensables para capacitar a los compradores de nuevas tecnologías.
En un reciente capítulo del podcat Cómo te lo digo, conducido por Mónica Rincón y Paula Catena, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, abordó uno de los debates más complejos de la actualidad: el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las profesiones y el rol que jugarán los docentes y especialistas de disciplinas humanistas en el mercado del futuro.
La ministra destacó que, a diferencia de los softwares tradicionales que se limitaban a programar procesos fijos, los nuevos modelos basados en IA requieren obligatoriamente de un refinado dominio del lenguaje humano.
En ese sentido, aseguró que “hay toda un área de la inteligencia artificial que es de lenguaje”, lo cual abre paso a que se requieran profesionales capaces de realizar tareas de fine-tuning o entrenamiento lógico. Según detalló Lincolao, esta labor científica y práctica “requiere lenguaje y requiere una persona que lea y que lea con que entienda lo que lee y que lo escriba bien”.
De la sala de clases a la capacitación tecnológica
Es en esta reconfiguración de la economía digital donde la autoridad gubernamental ubica un nicho laboral concreto para quienes enseñan materias tradicionales. Al respecto, la ministra Lincolao realizó una proyección sobre el destino de los educadores: “entonces hay carreras de filosofía de historia de lenguaje y los profesores también tienen mucha oportunidad de convertirse en vendedores o servicio al cliente”.
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Esta transición hacia áreas comerciales o de soporte técnico se justifica, bajo su perspectiva, por la necesidad crítica de educar a los usuarios finales sobre el alcance de estas complejas herramientas. La secretaria de Estado puntualizó que los humanistas serán piezas clave “al entrenar a los que compran”, permitiéndoles comprender la fisionomía y el correcto uso de la tecnología aplicada a sus negocios.
El desafío de rediseñar procesos obsoletos
La líder de la cartera científica enfatizó que la inteligencia artificial no viene simplemente a acoplarse a las metodologías del pasado, sino a transformarlas de raíz. Por ello, recalcó que “hoy en día con inteligencia artificial tú tienes que ayudar a repensar porque no es como otro software que hubo antes que tú vas lo vendes lo entrenas la gente lo usa”.
La ministra advirtió que aplicar herramientas de vanguardia sobre dinámicas arcaicas resulta inviable, sosteniendo que “hoy día ese software de IA va a reemplazar procesos y el y si tú lo pones sobre un proceso antiguo no va a ser una buena mezcla entonces ahí es donde vienen las personas humanistas a trabajar en eso”.