5 años de cárcel para hombre que hackeó el Instagram de su expareja: ofreció servicios sexuales y difundió imágenes íntimas
Sin posibilidad de cumplir su pena en libertad, el sujeto también fue condenado por amenazas de secuestro y muerte contra su expareja.

Getty Imagen - imagen referencial / Steven Puetzer
La tecnología, usada como herramienta de venganza y control. El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua dictó una contundente sentencia contra J.A.P.P., un hombre que, incapaz de aceptar el fin de su relación sentimental, sometió a su expareja a meses de terror psicológico y exposición pública.
En un fallo unánime, los jueces lo condenaron a dos penas que suman más de cinco años de presidio de cumplimiento efectivo (es decir, deberá cumplir su castigo íntegramente dentro de una cárcel, sin posibilidad de beneficios como la libertad vigilada).
El origen de la pesadilla
La historia, acreditada en el juicio “más allá de toda duda razonable”, comenzó cuando ambos mantenían una relación sentimental, entre enero y abril de 2022. Durante ese periodo, J.A.P.P. vulneró la confianza más básica: fotografió a la mujer desnuda sin su consentimiento, aprovechando momentos de vulnerabilidad, como cuando ella dormía.
La situación escaló gravemente cuando la víctima decidió terminar la relación. Entre diciembre de 2022 y el primer semestre de 2023, el condenado inició una campaña de asedio. Hackeó las redes sociales de su expareja (tomando el control de su Instagram) y difundió las fotografías íntimas, llegando al extremo de enviárselas a la madre y a una expareja de la joven. Además, utilizó estas plataformas para ofrecer falsos servicios sexuales usando las imágenes de la víctima.
Revisa también:

El hostigamiento llegó a su punto más crítico el 10 de abril de 2023. Esa tarde, mientras la mujer estaba en su casa, comenzó a recibir una ráfaga de correos electrónicos con un tono aterrador: “te voy a secuestrar, ya verás, te voy a matar, te voy a drogar, no te dejaré tranquila hasta que estés muerta...”.
La resolución de los jueces
El tribunal impuso dos condenas separadas por los distintos actos cometidos:
- 4 años y 187 días de presidio por el delito de captación y divulgación de imágenes privadas. El tribunal concluyó que J.A.P.P. fue el autor ejecutor, ya que fue él quien grabó las zonas íntimas en un contexto privado y luego se encargó de distribuirlas para causar daño. Por este cargo, también deberá pagar una multa de 12 UTM.
- 300 días de reclusión por el delito consumado de amenazas simples. Los jueces consideraron que las amenazas de muerte, de agresiones físicas y de dañar la vivienda fueron “serias y verosímiles”, causando un miedo real en la víctima y su entorno.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.























