VIDEO. “La mayor pesadilla de los humanos es no poder llegar a casa. El punto de anclaje es donde está tu cama, tus libros, tu intimidad”
Julio Rojas, premiado guionista y creador de “Caso 63”, habló sobre su método creativo, su infancia a lo Stranger Things y lanzó una advertencia sobre el futuro de la tecnología.

El hogar, la tecnología y los límites de la realidad fueron algunos de los temas que conversó el destacado guionista y creador de Caso 63, Julio Rojas con Sebastián Bowen en el podcast No es una casa. En la instancia, el escritor reflexionó sobre cómo la inteligencia artificial está reconfigurando la experiencia humana, advirtiendo sobre los peligros de un inminente “aislamiento afectivo”.
“La mayor pesadilla de los humanos es no poder llegar a casa. El punto de anclaje es donde está tu cama, tus libros y tu intimidad”, comenzó explicando Rojas para graficar cómo el espacio privado se ha transformado en el último refugio frente a un mundo hiperconectado y con la “atención secuestrada”.
Antes de convertirse en uno de los escritores más escuchados del país, Rojas creció en la Villa el Dorado, en una calle llamada Montana en un entorno que definió como un calco de los suburbios norteamericanos de los años 70.
“Era el concepto pandilla de Stranger Things. Mi casa era el centro de operaciones de un grupo de nerds”, recordó, rememorando la época en que hacían maquetas y salían a grabar mitos urbanos como ‘La Rubia de Kennedy’ con las primeras videocámaras del mercado.
Los riesgos de la IA, según Rojas
Su salto a la escritura fue temprano, impulsado por un profesor de castellano; así partió escribiendo una página al día en una máquina de escribir. Pero esto no fue lo único que le llevó a escribir las historias que ha desarrollado en el último tiempo, ya que la ciencia se convirtió en un gran apoyo para su literatura.
Rojas es odontólogo de profesión, labor que permeó su proceso creativo. “La odontología me hizo pensar en que cada historia es como un paciente. Cuando comienzo una historia, sé que la voy a terminar”, explicó sobre su método de escribir lunes, miércoles y viernes, y corregir los martes y jueves.
Al ser consultado sobre el avance de la Inteligencia Artificial, Rojas se declaró un “bipolar tecnológico” y para explicar el estado actual de la IA, utilizó la metáfora de un nuevo integrante en el hogar: “Llegó alguien nuevo a la casa que al principio ayuda en todo. Es una guagua muy inteligente, pero entrar a la distopía es fácil y salir es imposible”.
En ese sentido, el guionista alertó sobre un fenómeno que ya está ocurriendo y que denominó como “secuestro empático”, donde las personas comienzan a sustituir vínculos reales por simulaciones tecnológicas.
“Yo llego a mi casa y la IA me pregunta cómo me fue en el podcast. Ningún humano me va a preguntar eso. La IA es más empática con un humano hoy. Mucha gente se encuentra atrapada en un vínculo afectivo falso porque al otro lado no hay nada”, advirtió con preocupación.
El humano en la última milla
Respecto al impacto de estas tecnologías en el mundo laboral y la creatividad, el escenario planteado por Rojas es tajante. A su juicio, los oficios técnicos serán automatizados y las personas pasarán a ser meros intermediarios. “Un arquitecto no hará la casa. La hará un grupo de robots. Lo único que seremos es la interfaz, el humano de la última milla”.
Pese al oscuro diagnóstico, el creador de Caso 63 dejó una ventana a la esperanza, recordando que los seres humanos aún mantienen el control del “borde” tecnológico y que la respuesta para salvaguardar su esencia es más simple de lo que parece. “¿Qué hace un humano ahora? Le da la mano a otro humano”, concluyó.
El capítulo de “No es una casa”, donde Julio Rojas también detalla su particular hobby de buscar meteoritos y objetos enterrados con un detector de metales, está disponible en el canal de YouTube de Déficit Cero y en Spotify.
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