Pamela Leiva y su balance post Olmué: «Estamos todos tan polarizados que había que tener cuidado»
La comediante, tras su exitoso paso por El Patagual, conversó con Ciudadano ADN de la nueva etapa que se abre en su carrera, y su reinvención en el humor tras ser "chica reality".
Fue lo más visto del último Festival del Huaso de Olmué, y tras su paso por El Patagual se convirtió en una de las comediantes más destacadas de Chile. Sobre humor, festivales y ser mujer habló Pamela Leiva con Ciudadano ADN.
«Un amigo me dijo ‘tú en Olmué te graduaste de profesional de la comedia'», contó Leiva, que hoy siente que esta en otra etapa de su carrera, donde logró que «la gente para la que yo era la gordita del reality («1810», de Canal 13), conociera esta faceta que llevo explotando harto tiempo y es una de las pasiones más grandes de mi vida».
Una exitosa rutina que, según aseguró, fue probada al menos cuatro veces en shows anteriores. «Hoy día, con los tiempos que estamos viviendo, estamos todos tan polarizados que había que tener cuidado en lo que uno dice. No por miedo, sino para que el mensaje y la crítica fuera recibida por la mayor cantidad de público», contó la comediante.
Hoy, en ese país polarizado, Leiva observa que «la gente está manifestándose en todos los lugares que puede. Los festivales son una plataforma donde el público espera que el artista se haga cargo de lo que está pasando. Y si no les gusta, lo manifiestan». Por eso, aseguró que «es súper importante leer lo que quiere la gente y hacerse cargo, independiente de qué lado sea su opinión», enfatizando en la importancia de mostrarse consecuente. «Hoy el público condena mucho a la gente que se hace la loca».
«Estamos viviendo tiempos difíciles, y tratar de hacer humor es complicado», dijo la comediante, que confesó que «me costó mucho subirme a un escenario después del estallido social». También ha estado al tanto de las opiniones positivas y negativas que su humor despierta en redes sociales. «Hay gente a la que no le gustó mi rutina, pero entras a su perfil y dice ‘yo rechazo'». Por eso, una de sus máximas, confidenció, es que «cuando le caigas a todo el mundo bien, es porque algo estás haciendo mal. Hay gente a la que no le pareció la cueca, no le pareció el verso, pero era mi sentir. Ese fue el lujito que me permití, y lo disfruté mucho».
Una carrera en la que Leiva cambió drásticamente su perfil. Sin embargo, reconoce que «el humor siempre ha sido parte de mi vida. Antes de entrar al reality yo ya escribía monólogos». Para ella, dedicarse a la comedia fue «un mecanismo de defensa, al final tu mente trabaja así», aunque asegura que, pese a su pasado de obesidad, «nunca me hicieron bullying en el colegio. Yo era la pintamonos y me juntaba con todas mis compañeras».
De su paso por «1810», rescata su amistad con Gabriel «Coca» Mendoza. «Hablamos poco, por cosas de la vida y la pega, pero hay una relación de cariño. Para mí es mi hermano mayor», dijo, aunque la amistad tuvo tensiones cuando Mendoza, hoy concejal de Viña del Mar, decidió entrar a la política. «Estuvimos un tiempo sin hablar. No voy a entrar en detalles sobre eso, porque pertenece a un ámbito entre él y yo» contó Leiva, quien asegura que no está entre sus planes entrar en ese terreno. «Mi aporte va por otro lado. Siento que un problema que tenemos en la política es que cualquier payaso llega a ser político».
Más le ilusiona pisar el escenario de la Quinta Vergara. «Viña es un escenario que yo sueño. Tengo fotos pegadas con gaviotas, que me las prestó mi amigo Juan Pablo López», reconoció, aunque también se mostró cauta. «Tiempo al tiempo, la ansiedad es muy mala consejera».
Por ahora, prefiere elegir a sus tres comediantes favoritos de Viña 2020. «La Javi (Contador) va a hacer un humor que Viña necesita. Tiene una luz que inunda cualquier escenario. Es una persona muy linda, dan ganas de abrazarla. (Stefan) Kramer, ya sabemos lo genial que es. Y (Pedro) Ruminot ha vivido en carne propia los estragos de un sistema que funciona mal, y tiene cosas que decir. Les pongo todas mis fichas a ellos tres».