Nicolás Espejo y el rol de los niños en proceso constituyente: «Tenemos la oportunidad de hacerlo»
El abogado y columnista de Ciudadano ADN reflexionó sobre las formas de recolectar las inquietudes de niños y adolescentes para incorporarlas en la nueva Constitución.


El abogado Nicolás Espejo dedicó "Con ojos de niño", la columna sobre infancia de Ciudadano ADN, a reflexionar sobre el rol de la infancia en la crisis, en el nuevo pacto social y sus modos de participación en un proceso constituyente.
Primero, cuando han trascendido detenciones y eventuales torturas a adolescentes, Espejo se refirió a la participación de niños en manifestaciones. "Tenemos un problema grave sobre qué es prevenir", dijo, asegurando que "la primera obligación de un Estado de Derecho es tener un control estrictísimo de la fuerza policial. No puede ser que se siga disparando a la cabeza después de todo lo que hemos visto". Según el abogado, "el daño a la policía va a marcar las relaciones cívicas por muchos años".
Del mismo modo, invitó a que las familias y comunidades también puedan incentivar que "los niños tienen que cuidarse, y no exponerse a actos que puedan comprometer su seguridad física. Cuando el mar está picado uno no se mete a bañar".
Para el abogado, después de 50 días de crisis social, "la energía democrática va a tener que expresarse por otros canales. Ya sabemos que la juventud está molesta. Creo que ahora hay un espacio para expresarlo de otra manera. No solo romper, también construir. Eso es lo que el proceso constituyente habilita". Sin embargo, advirtió, frente a dicho proceso se ha hablado de participación de pueblos originarios o paridad de género "pero de los niños nada".
Espejo opinó que, además, es importante que la Constitución proteja la familia. "Tenemos un ministerio de desarrollo social y familia pero sus políticas sólo localizadas en la gente pobre. Y todas las familias requieren apoyo del Estado", enfatizó.
A la hora de encontrar opciones para que niños y adolescentes participen de la creación de una nueva Constitución, "tenemos la oportunidad de hacerlo mejor que nadie", dijo Espejo, revisando procesos constitucionales en otros países que se limitaron a que los "adultos representaran a niños". Por eso, y dado las costumbres propias del segmento, una de sus propuestas es orientar la participación adolescente a una consulta por celular. "Es mucho más eficaz y efectivo que sepamos lo que piensen si logramos entrar a sus celulares que si les decimos que vayan a un cabildo".
El abogado agregó que "no basta ser puente: los adultos tenemos opinión y el deber de representar qué es lo mejor para los niños. Yo sé que nos cuesta porque estamos todos cansados, pero viene un nuevo Chile". En ese proyecto de país, piensa, "la Constitución podría obligar a que los niños participen en las decisiones que los afectan. Hoy no hay nada que obligue al Congreso a escuchar a los niños".
Una clave, finalizó, sería "una Constitución que además de libertad e igualdad, incluya la solidaridad como principio fundamental", la que "no es solo en el sentido caritativo, es que uno comparte, se apoya y el Estado está para garantizar eso. Yo apuesto a eso".




