Cancelaciones en cultura no afectaron a la ópera «Fausto» en el Municipal
En horarios a la hora de almuerzo, el público ha podido ver el sexto y último título lírico del recinto ubicado en pleno centro de la capital.
Días difíciles se han vivido también en el ámbito de la música clásica en Chile. Y no solo en la capital. Dos óperas en regiones, el tradicional Festival de Música Contemporánea UC, más los conciertos regulares de todas las orquestas, fueron cancelados a contar del estallido social, no exclusivamente por motivos de seguridad, sino que también en algunos casos porque simplemente no están los ánimos.
Un golpe para los amantes de estas expresiones artísticas que perdieron la oportunidad de ver aquellos espectáculos, aunque por otro lado hemos visto como los músicos han participado valientemente con intervenciones en espacios públicos, incluyendo varias presentaciones del "Requiem" de Mozart en memoria de los caídos estos días, así como el establecido himno de estas protestas, "El Derecho de Vivir en Paz" de Víctor Jara, que ha sonado en orquestas desde Antofagasta a Concepción.
El show debe continuar, y las distintas instituciones se preparan para paulatinamente ir cumpliendo con lo poco que queda de sus temporadas. El Municipal de Santiago dio un primer paso al tomar la decisión de no cancelar su ópera de este mes, la hermosísima "Fausto" de Charles Gounod. La condición era obvia: hacerla en los inusuales horarios de 14 o 15 horas, dependiendo la función.
Es muy duro ver todo rayado a este monumento histórico, patrimonio de los chilenos. Pero a estas alturas no hay edificio en el centro de Santiago que no contenga al menos un graffiti.
Lo que se vivió adentro resultó gratamente emocionante y es que se trata de una puesta en escena a la altura. De las circunstancias y del nivel de nuestro teatro. Un regalo por parte del centenar de personas que trabajan para montar una ópera, hacia una comunidad que necesita alimento espiritual en estos tiempos tan convulsionados.
El tema universal de vender el alma al diablo a cambio de fama, amor y éxito, presente en la obra de Goethe que inspiró esta ópera, puede resonar fuerte en conexión a lo que se está viviendo. Y en ese sentido la puesta en escena del brasileño André Heller-Lopes y su equipo es suficientemente clara y elegantemente diseñada.
La magistral partitura de Gounod se ha ganado su espacio en la historia con justicia, ya que entrega material vocal de la más alta exquisitez incluso a los personajes secundarios. Y para esto, el reparto del abono internacional se mostró parejo, destacando positivamente la participación de los cantantes nacionales Paulina González (Margarita), Marcela González (Siebel), Evelyn Ramírez (Marthe) y Matías Moncada (Wagner), así como del Coro del Teatro Municipal.
Los invitados foráneos fueron un aporte: Sergei Romanovsky como el protagonista Fausto, Daniel Miroslaw como Mefistófeles y Zheng-zhong Zhou en rol de Valentín. Todos aunados junto a una Filarmónica de Santiago en muy buena forma, dirigida amorosamente por Pedro-Pablo Prudencio.
Las funciones se extienden hasta este sábado 16 de noviembre.