Jorge Rojas, periodista de Revista Sábado: «Me motiva escribir sobre el hombre y sus circunstancias»
Ciudadano ADN conversó con el autor de "Vivir y morir en la megasequía", reportaje que contó la dramática historia de un campesino de 83 años que se suicidó afectado por la sequía.


"Vivir y morir en la megasequía", reportaje recientemente publicado en la Revista Sábado, de El Mercurio, no dejó indiferente a nadie con su narración de la historia de Buenaventura Farías, campesino de Petorca que, a sus 83 años, se suicidó tras perder siembras, ganado y no poder alimentar a sus vacas ante la prolongada sequía que afecta la zona.
"Me surgió la curiosidad por tratar de entender qué lleva a una persona de esa edad a tomar una decisión tan drástica como esa", contó el autor del reportaje, el periodista Jorge Rojas, en entrevista con Ciudadano ADN. "La historia de Buenaventura gráfica la historia de la zona".
En un principio, relató, "ni siquiera su familia tenía claras sus motivaciones. Dos días antes había vendido las últimas vacas y a un amigo le dijo 'probablemente sea la última vez que lo vea'". De este modo, los familiares ataron cabos y accedieron a contarle la historia de Buenaventura al periodista.
Una de toda una vida dedicada al campo, y que cambia cuando "a fines de los 70, el Estado les da la posibilidad a unos campesinos de comprar estas tierras, pagando un pie más cuotas. Ellos recuerdan que para poder juntar la plata vendió prácticamente todos sus animales". Así, se generó una comunidad "muy afiatada" de 22 familias campesinas, que funcionaron como cooperativa.
Luego se asociaron con un empresario frutícola que les permitió exportar naranjas y paltas, hasta que "se vinieron los años malos". En 2009 abandonaron los naranjos y descubrieron que tampoco podían regar los paltos. El pasto para alimentar a los animales comenzó a encarecerse y no pudieron costearlo. Y ante la dura sequía que afecta a la Región de Valparaíso, lo que alguna vez fue una promesa de prosperidad comenzó a desmoronarse.
"Vender las vacas, para una persona que cree que los animales le han dado todo, es lo más terrible que le puede pasar", consignó Rojas. "Son personas mayores que pierden la esperanza de tener una vejez digna".
Con la muerte de Buenaventura, contó, quedan solo cinco socios originales de la cooperativa. Tras el hecho, se reunieron en asamblea y llegaron al "consenso de que faltaba apoyo psicológico" para enfrentar la situación. Algo que también les faltó a Hugo y Teresa, protagonistas de un reportaje anterior de Rojas que ganó el Premio Periodismo de Excelencia de la Universidad Alberto Hurtado, con la historia de un anciano que le disparó a su esposa y luego se suicidó, como forma de eutanasia ante las duras enfermedades que ambos atravesaban.
"Me motiva escribir sobre el hombre y sus circunstancias", contó Rojas. "Tiene que ver con inquietudes propias, a mí me gusta escribir lo que me genera más inquietud. Va a depender del momento en el que esté, pero generalmente tiene que ver con los grandes temas que están pasando".
Y en una época de crisis generalizada para el periodismo escrito tradicional, con cierres de revistas y recortes de presupuestos, donde "cuesta mucho salir a reportear, Revista Sábado ha hecho un esfuerzo en apostar y seguir yendo a buscar estas microhistorias. Yo propongo temas y está el OK, el presupuesto, me fui a Petorca una semana. Hoy se hacen muchos reportajes telefónicos pero nada va a superar el cara a cara", aseguró.




