Soy Rada y su paso por Chile tras su fracaso en el Festival de Talca: «Soy payaso, tropiezo y sigo»
El mago y comediante argentino, invitado en Chile a la Gala Internacional de Magia, habló en Ciudadano ADN de su show Serendipia y de su faceta musical.
El multifacético Agustín Aristarán -primero Radagast, y ahora conocido como "Soy Rada"-, además de mago, standupero y músico, también es actor de doblaje: en la nueva versión de "El Rey León" interpreta a una de las hienas.
Una experiencia que, en entrevista con Ciudadano ADN, calificó de "buenísima. Cuando me convocó Disney dije 'seguro no se habrán equivocado', pero estuvo buenísimo". La película, en su versión animada original, "me pegó un montón, toda mi generación la vimos y lloramos un montón".
Ahora, Soy Rada está en Chile invitado por Edo Caroe, organizador del Festival Internacional de Magia "Fuera de este mundo". Una visita donde aprovechará de mostrar su show "Serendipia" -donde adelanta "hay de todo": magia, humor y música- y combinará con su faceta musical. "De ahí me voy volando a La Batuta", adelantó, a tocar con su grupo "Soy Rada and the Colibriquis". El domingo, en tanto, estará en Quilpué.
El festival de magia que lo convoca es, para él, "una propuesta hermosa que se le ocurrió (a Caroe), que además de magia incluye charlas, de hecho de aquí me voy a dar una charla". Aunque también deja entrever una visión crítica sobre los tradicionales recursos que esa disciplina ha usado para llamar la atención "como el truco de la mujer y el serrucho: por suerte hemos evolucionado como sociedad. El efecto es tremendo, machista, está todo mal".
Confiesa que "hago magia como una herramienta, pero de chico me gustaban mucho los circos, donde yo nací, en Bahía Blanca, no había cómo estudiar magia pero me llegó un libro y jugaba a ser mago. Pero me di cuenta que causaban más gracia que efecto. Así que empecé a perfeccionarme en comedia", según relató.
Pero uno de los tropiezos en su carrera fue, sin duda, en nuestro país, cuando no logró conquistar al público del Festival de Talca. Él lo toma como una experiencia y como aprendizaje. "No hay problema, como soy payaso me tropiezo y sigo". Y lo atribuye a varios factores: "Quizás no elegí bien el material. Y era la primera vez que trabajo para tanta gente en un lugar tan grande. Pero fue un gran momento de mi vida. 150.000 personas, me sentía como los Rolling Stones", recordó.
Y como argentino, tuvo espacio para opinar sobre la compleja situación económica y política que vive su país, que según sus propias palabras "está como siempre, como la mierda". "Siempre esperando que venga algo un poco menos peor. En las PASO (elecciones primarias, donde el actual presidente Mauricio Macri fue ampliamente derrotado) el país se dio cuenta que ya lo sabíamos todo, el problema es que el presidente se dio cuenta que lo había hecho todo mal y quiso arreglarlo todo y lo está haciendo cada vez peor".
Tampoco es fan de la "grieta" que ha dividido política y socialmente a la sociedad argentina. "Ya está en el gen argentino ese maldito fanatismo que tenemos con el fútbol. Es algo argentino. Antes era entre Chile y Argentina incluso. Esa rivalidad sin sentido: sos de Boca, sos un genio; sos de River, una porquería. Y en la política se empezó a hacer esa misma diferencia. Ojalá los que vengan se ocupen de laburar para achicar esa grieta”.
"Mucho tienen que ver las redes sociales: cuando pongo like a las cosas que me interesan, el algoritmo me va mostrando sólo eso y no todo lo otro, así mi cabeza se va formando", comentó. Pero es su hija Bianca, de 13 años y que ya está estudiando actuación, la que lo hace adquirir nuevas perspectivas. "Es muy ecologista, muy combativa. Es mucho mejor la generación que viene".