This is us: Las familias no están en peligro de extinción
La serie norteamericana, a punto de estrenar su tercera temporada a través de FOX Premium y recién aterrizando en la televisión local, amenaza con convertirse en un hit de culto.
Siempre es confuso calificar una serie con esa modernilla etiqueta de dramedia. ¿Acaso toda buena serie no tiene un poco de drama y un poco de comedia? ¿Todo buen drama necesita un toque de comedia para no agobiar, ni toda buena comedia algo de drama para no volverse irrelevante? «This is us» ni siquiera se lo pregunta, sino que entrega la respuesta hecha, y esa es quizás una clave de su éxito.
Otra debe ser, sin duda, su empeño en mostrar una institución en supuesta caída libre como la familia tradicional, sin cursilerías moralizantes ni cinismos. «This is us» cuenta en paralelo las historias de tres hermanos, los treintañeros Kate -una chica solitaria y con un severo sobrepeso-, su inseparable mellizo Kevin -un actor aburrido de la televisión basura y del desamor- y el hermano adoptivo afroamericano, Randall -un perfeccionista compulsivo que comienza la historia con un deseo profundo de encontrar su propia identidad-. Y mediante saltos temporales, también comienza a contar la de sus padres Jack (Milo Ventimiglia) y Rebecca (Mandy Moore) que, durante los años ochenta, comienzan a fundar una familia.
Una audaz estructura narrativa que va de lugar en lugar explicando vivencias y decisiones de cada personaje que se traducen en una historia familiar que se arma como un puzzle. Personajes solitarios y que, ante la constante amenaza del mundo, ven en sus lazos familiares la única tabla de salvación a la que pueden sujetarse.
La apuesta podría parecer compleja, pero su impecable guión, sus logradas actuaciones, su eficiente uso de la cámara en mano y una musicalización tan suave como envolvente, terminan volviéndola un constante detonador de emociones, poniéndola en una zona cercana a series como «Gilmore girls» o «Friday night lights».
En algún momento, su creador Dan Fogelman (guionista de películas como Crazy, stupid, love y la saga infantil Cars) la definió como «la versión dramedia de Lost». Pero no hay que equivocarse: aquí no hay oscuros enigmas de ciencia ficción (o sea, no más de los que podría haber al interior de cualquiera de nuestras familias), ni menos efectistas piruetas de guión. Más bien conflictos que podrían ser parte del esqueleto de una telenovela (de las mejores, sin duda), personajes con los que la identificación y la empatía se producen de manera casi obligada, y una transparencia, tanto visual como narrativa, que frente a la pantalla hace sentir que todo lo que pasa podría estar pasando en los departamentos de al lado.
Mientras Canal 13 se atreve a estrenarla los domingos, en la tardía franja posterior a MasterChef (franja que hace un par de años también ocupó la aplaudida «Empire»), este viernes 22 de marzo FOX Premium le da el vamos a su tercera temporada, que también podrá ser vista –al igual que las anteriores- a través de la aplicación FOX Play.
Ahí, quienes recién la descubren podrán ponerse al día con los intentos de los hermanos Pearson para ser felices con la vida que les tocó, establecer sus propios lazos y reconciliarse con los miedos y carencias que su árbol genealógico, por acción u omisión, les heredó.
Cada familia es una historia, y la de cada temporada de «This is us» parte cuando los tres hermanos cumplen 36, 37 y 38 años: acaso la edad en torno a la que todos dejamos de ser sólo los hijos de alguien y nos convertimos en narradores de nuestra propia historia y, eventualmente, responsables de la de otros.