Falleció alcatraz enamorado de una escultura de cemento
Nigel fue conocido mundialmente como el ave más solitaria del mundo.
Nigel, el primer alcatraz que llegó a vivir a la Isla de Mana en Fiji, falleció tras cinco años habitando en ese lugar.
Según relata The Guardian, el ave fue la única que respondió al llamado de los responsables de conservación animal, quienes emitieron cánticos de esta especie a través de unos altavoces solares que se instalaron en la isla.
El pájaro, conocido como el más solitario del mundo, se quedó viviendo junto a una de las 80 esculturas de hormigón que fueron puestas en el lugar para atraer a estos animales.
La muerte de Nigel llega en el peor momento, ya que otros tres alcatraces aparecieron en la Isla de Mana durante las últimas semanas.
La tesis de Chis Bell, uno de los investigadores del Departamento de Conservación de la isla, es que Nigel estaba enamorado de uno de estos señuelos de cemento y la cortejó construyéndole un nido y arreglándole sus plumas.
El animal jamás recibió una respuesta, por lo que "creo que debió tener una existencia frustrante", explicó el científico.
Este territorio es parte de una iniciativa de conservación del gobierno de Nueva Zelanda, que busca atraer a los pájaros debido a sus innumerables beneficios.
Sus madrigueras se convierten en hogares para otras criaturas e insectos. Además, sus excrementos y regurgitaciones sirven como nutrientes para la tierra, lo mismo que sus cuerpos cuando fallecen.