• 03 ABR 2026

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8 curiosidades científicas sobre las películas románticas

La ciencia señala que ver películas sobre relaciones amorosas tiene consecuencias para las personas que las ven, en su vida y también en sus relaciones.

¿Qué pasaría si la gente se comportara como en las películas románticas? Probablemente serían detenidos, 

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La ciencia señala que ver películas sobre relaciones amorosas tiene consecuencias para las personas que las ven, en su vida y también en sus relaciones. En esta lista recogemos algunas de las más sorprendentes.

1. A los hombres les gustan tanto como a las mujeres

O eso asegura Richard Harris, un profesor de la Universidad de Kansas, que realizó un estudio con 250 personas a las que les pidió que vieran una película romántica y luego evaluaran cuánto les había gustado y cuánto creían que les había gustado a su pareja.
Las mujeres le otorgaron un 6 sobre 7 y los hombres le dieron un 4,8, “más de lo que la sociedad piensa” que le darían, según Harris.
Otro de los hallazgos es que ambos sexos siguen apoyándose en los estereotipos para hablar uno del otro, pero no les hacen falta cuando se trata de una persona concreta del sexo opuesto, como su pareja. Las mujeres, por ejemplo, opinaron que a los hombres en general no les gustan las comedias románticas pero creyeron que a su pareja sí, y acertaron más en este segundo caso.

2. Crean falsas expectativas

En las películas todo es perfecto: los enamorados, la declaración de amor, el primer beso… Investigadores de la Universidad de Heriot Watt (Escocia) analizaron 40 cintas románticas que se estrenaron entre 1995 y 2005 y detectaron que la dinámica amorosa que mostraban reproducía los problemas de los que se queja la gente en las terapias de pareja.
"Las películas capturan la excitación de una nueva relación bien, pero sugieren erróneamente que la confianza y el amor dedicado surgen en el momento en que los enamorados se conocen. Esas cualidades suelen llevar años", explicó Bjarne Holmes, director del estudio. Pero no afecta a todos por igual, sólo a aquéllos que ven cintas sobre el amor para aprender del tema.

3. Verlas es casi como sentirlas

Durante la realización de un estudio sobre el tacto y la empatía, investigadores de la Universidad de Gothemburg (Suecia) realizaron un sorprendente hallazgo. Primero monitorizaron el riego cerebral e hicieron que los sujetos recibieran caricias en el brazo. Después, en esa misma posición, los expusieron a imágenes de las mismas caricias. No hubo diferencia alguna en la actividad del cerebro entre una y otra escena.

4. Literalmente, alteran tu cuerpo

Ver una película de amor dispara los niveles de progesterona más de un 10%, una hormona que reduce el estrés y puede fomentar la actitud solícita, la apertura emocional y el deseo de cercanía, decreciendo la líbido, según hallazgos de un estudio de la Universidad de Michigan.
A los sujetos del estudio los dividieron en tres grupos; uno vio escenas de Los puentes de Madison, otro de El Padrino II y otro de un documental sobre el Amazonas. Estos últimos no experimentaron cambios en sus niveles hormonales. Los que vieron la película romántica experimentaron deseos de estar en grupo; a los hombres les bajó la testosterona.
Los que vieron la escena en que Vito Corleone toma el poder matando a su enemigo en El Padrino II reaccionaron de manera diferente: los que tienen por naturaleza niveles bajos de testosterona se sintieron incómodos; las mujeres con altos niveles de testosterona experimentaron una bajada de ésta, y los hombres, una subida de hasta el 30%.

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5. Si tienes frío, más ganas tendrás de ver alguna

Un estudio de las universidades de Hong Kong (China) y de Colorado (EEUU) apunta que, cuando hace frío, la gente prefiere ver películas románticas. El frío físico activa la necesidad de calor psicológico.
"La fisiología del amor ha documentado que, cuando la gente está enamorada, suelen tener las palmas de las manos más sudorosas, sus corazones laten más rápido y respiran de forma más acelerada. Todos son signos asociados a la experiencia física del calor", explica Jiewen Hong, investigadora del estudio.
Los científicos alteraron la temperatura de los espacios donde condujeron el estudio o dieron bebidas calientes y frías, alternativamente, a los sujetos del estudio. En ambos casos, observaron un aumento en las ganas de ver romance que no se dio en las otras categorías ofertadas (acción, comedia, thriller).

6. Pueden reducir un 50% la probabilidad de divorciarse

Científicos de la Universidad de Rochester (EEUU) han puesto a prueba el método más barato y fácil de terapia de pareja. Y ha pasado la prueba.
Se trata de ver películas sobre relaciones románticas y discutirlas luego en pareja. El estudio lo llevaron a cabo entre 174 personas divididas en tres grupos; dos acudieron a talleres de terapia tradicionales, mientras que el tercer grupo se dedicó a ver película y luego conversar sobre ellas. En este se redujo más o menos lo mismo la tasa de divorcio en cinco años que en los otros dos: del 24% prevalente en EEUU al 11%.
"Los resultados sugieren que los dos miembros de una pareja saben lo que pueden estar haciendo mal y bien en su relación. No hay que enseñarles un montón de técnicas para que no se separen. Quizá sólo tengas que hacer que piensen sobre su comportamiento, que se comparen", ha destacado Ronald Roggue, director del estudio. "Es un método más sensato y más barato".

7. Presentan estereotipos negativos de género

Las relaciones que aparecen en las películas españolas para adolescentes —dirigidas a un público muy vulnerable que está construyendo su identidad sexual— reproducen estereotipos de género que se creían superados, según un reciente estudio de la Universidad de Salamanca.
En las películas analizadas, los hombres son conquistadores, personajes activos que persiguen objetivos en distintos aspectos, que se mueven en distintos ambientes, y que logran superar obstáculos. Las mujeres se presentan como sujetos de conquista, pasivas, cuyos máximos logros se adscriben a las relaciones y cuya esfera es el ámbito doméstico.
El sexo es algo que no afecta a los hombres de las películas analizadas, pero es muy importante para las mujeres. Sin embargo, lo peor para las investigadoras es "el mito de que el enamoramiento lo puede todo y va a conseguir cambiar las actitudes del chico malo". Esa "fantasía de redención" sirve para justificar comportamientos inaceptables.

8. Fomentan la tolerancia al acoso

No puede haber ficción sin obstáculos, y uno de los más comunes en las pelis de amor es que un miembro de la pareja, generalmente la chica, se niegue a corresponder al otro. Él tiene que ganársela a lo largo de la historia, insistiendo hasta la saciedad en que quiere ser su novio. Y, al final, su estrategia triunfa.
Si esa situación te la cuenta una amiga pensarías, probablemente, que debería llamar a la policía porque la están acosando. Las historias de amor fomentan la idea de que insistiendo puedes lograr que la persona que te gusta te corresponda, según un estudio de la Universidad de Michigan.
"El estereotipo del 'buen chico' funciona de manera similar al acosador. Es como si la vida le dijera 'si te tomas tu tiempo, te la mereces'. Lo que ella pueda querer no importa, porque realmente lo quiere a él, lo que pasa es que no se ha dado cuenta todavía", explica la investigadora Julia Lippman. Desde pequeños nos dicen que no hay que dejarse vencer por el desaliento ni rendirse. Enseñan perseverancia, pero crean la noción de que te mereces algo si haces el esfuerzo por conseguirlo.

Lee la lista completa en el Huffington Post.

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