DC y salida de 31 militantes: «No pueden haber partidos dentro de partidos»
"Es una crisis que estamos viviendo hace bastante tiempo", admitió la timonel falangista, Myriam Verdugo.
Lamentando la renuncia de 31 militantes de "Progresismo con Progreso", encabezados por Mariana Aylwin, la presidenta de la Democracia Cristiana (DC), Myriam Verdugo, dijo que durante el congreso ideológico, el próximo 28 de enero, "definiremos el camino que que le presentaremos al país".
"Es una crisis, indudablemente. Es una crisis que estamos viviendo hace bastante tiempo, tiene que ver con lo electoral, con la convivencia interna, pero todas las crisis pueden ser un punto de partida para reflotarnos", dijo.
Por eso, agregó, "nos fijamos un itinerario que implica renovar la directiva e iniciar un congreso ideológico y también reformularnos como estructura partidaria y para eso queremos que el estatuto sea reformado y dé cuenta de lo que realmente es la Democracia Cristiana".
Verdugo, en ese sentido, explicó que la DC "cuando asumió integrar la Nueva Mayoría asumió un programa de Gobierno que fue reformista. No lo veo como una izquierda refundacional de partido"
"Lamento algunas declaraciones desde la izquierda que hicieron dar un tono agresivo a las reformas que el país estaba pidiendo (…) Cuando alguien usa el término retroexcavadora, obviamente instala la política desde el extremismo", manifestó la presidenta falangista.
Consultada sobre su reacción frente a la decisión de Mariana Aylwin y la otra treintena de figuras, Verdugo sostuvo que la idea de su directiva es que "las diferencias políticas las veamos dentro del partido y por eso esperábamos su participa en la próxima junta nacional".
"Lamentable que existan tantas corrientes internas dentro de un partido. Es bueno que no seamos todos un regimiento y pensemos igual, pero no pueden haber partidos dentro de partidos", remarcó.
¿Autocrítica? "Llevo 20 días a cargo de este buque medio escoriado. Si hay una es una que abarca hartos períodos, porque la situación de la Democracia Cristiana y su declive electoral no viene de ahora, sino del '97 en adelante. Como partido no fuimos capaces de asumir que teníamos que enfrentar la manera en que la gente nos estaba dando el mensaje y que no estábamos interpretando", reconoció.
"No podemos pasar 10 ó 15 años viendo que hay un declive permanente electoral y en la cantidad de militantes y no hacemos la introspección de por qué está pasando, no dimos la discusión de qué es la Democracia Cristiana", concluyó.